Columna de Opinión | Vigilancia volcánica en el sur peruano: escuchar a la Tierra

Nota Informativa
Por Erick Soto, vulcanólogo del IGP
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Fotos: IGP

Unidad Funcional de Comunicaciones

20 de enero de 2026 - 10:31 a. m.

La actividad volcánica latente en el sur del Perú nos recuerda que habitamos un territorio dinámico, en constante transformación. En este contexto, la vigilancia científica no es una opción, sino una necesidad para reducir riesgos y salvaguardar la vida de la población. Escuchar a la Tierra, interpretar sus señales y anticipar sus cambios es la misión que cumple el monitoreo volcánico en nuestro país.

El Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL) del Instituto Geofísico del Perú (IGP) realiza la vigilancia permanente de 13 volcanes activos en el sur peruano, generando información clave para la prevención y la toma de decisiones informadas. Este trabajo se apoya en una red de monitoreo en tiempo real que incluye estaciones sísmicas, equipos GNSS, sensores de gases, cámaras de video y sistemas satelitales, entre otras tecnologías de última generación.

El trabajo de monitoreo indica que el volcán Sabancaya, en la región Arequipa, se mantiene en nivel de alerta naranja desde el 13 de septiembre de 2025, tras registrarse una explosión que generó una columna de gases y ceniza de más de cinco kilómetros de altura, acompañada de flujos piroclásticos incandescentes. Desde entonces, se han registrado ocho explosiones moderadas adicionales, lo que confirma que el proceso eruptivo continúa y requiere una vigilancia constante. Estos episodios evidencian la naturaleza cambiante de los volcanes y la importancia de no bajar la guardia.

En contraste, el volcán Misti, también en Arequipa y muy cercano a la ciudad, permanece en alerta verde. Aunque se encuentra en reposo, registra entre 10 y 20 sismos diarios asociados al fracturamiento de rocas, así como emisiones fumarólicas esporádicas de baja altura. Su monitoreo permanente es indispensable debido a su cercanía a la población y a su potencial de reactivación.

El volcán Ubinas, en Moquegua y considerado el más activo del país, se mantiene igualmente en alerta verde, con una actividad sísmica baja y sin emisiones visibles, reflejando un estado de calma relativa.

Finalmente, los otros diez volcanes activos del sur del Perú —Sara Sara, Auquihuato, Coropuna, Chachani, Huaynaputina, Ticsani, Tutupaca, Yucamane, Purupuruni y Casiri— presentan niveles de actividad bajos o estables.

La vigilancia volcánica tiene como objetivo central generar conocimiento científico oportuno y confiable. Este conocimiento permite a la población y a las autoridades convivir con los volcanes de manera informada y responsable. Es ciencia al servicio de la seguridad, ciencia para protegernos y ciencia para avanzar.

Columna de opinión publicada en el diario Correo Arequipa

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