Columna de opinión | El reto de la verdad: ciencia frente a la desinformación
Nota InformativaPor: Hernando Tavera, jefe institucional del IGP

Fotos: IGP
9 de enero de 2026 - 1:35 p. m.
Vivimos en un mundo hiperconectado donde la información ya no circula solo a través de los medios tradicionales —prensa escrita, radio o televisión—, sino que fluye de manera inmediata a través de las redes sociales. En este contexto, distinguir la verdad de la desinformación se ha convertido en un desafío urgente y fundamental.
La ciencia, base del conocimiento y del progreso de la humanidad, ha permitido avances impensables en diversos campos. Sin embargo, la desinformación representa hoy un serio obstáculo para la toma de decisiones informadas, especialmente cuando se trata de temas críticos como el cambio climático, las ciencias de la Tierra, la salud pública o la tecnología. En estos ámbitos, la verdad científica es esencial para proteger a las personas y al planeta.
En un entorno donde cualquier afirmación puede hacerse viral en cuestión de minutos, el conocimiento científico muchas veces lucha por ser escuchado frente a narrativas engañosas que generan confusión, miedo y desconfianza.
La desinformación se ha convertido en un problema para la ciencia por varias razones. Primero, porque deteriora la confianza en las instituciones científicas y puede poner en riesgo al medio ambiente y a la población. Segundo, porque afecta decisiones críticas: la reducción del riesgo y la protección de la vida dependen de información veraz; cuando esta se distorsiona, las decisiones pueden agravar las crisis. Y tercero, porque fomenta la división y dificulta el diálogo y el consenso necesarios para enfrentar los grandes desafíos de nuestra sociedad.
Frente a este escenario, es fundamental que la ciudadanía asuma un rol activo en la búsqueda de la verdad. Para ello, es importante verificar la información antes de compartirla, recurriendo a fuentes confiables como instituciones de investigación, especialistas reconocidos y medios responsables. También es clave evaluar la evidencia, ya que el conocimiento científico se sustenta en datos, análisis y contexto. El pensamiento crítico resulta indispensable: cuestionar, reflexionar y no dejarse llevar por titulares sensacionalistas.
Asimismo, apoyar la difusión de información verificada y promover la educación científica en nuestras comunidades fortalece una sociedad más informada y resistente a la desinformación.
En tiempos de sobrecarga informativa, la verdad es la mejor aliada de la ciencia. Defenderla requiere un compromiso conjunto, no solo de quienes hacemos ciencia, sino de toda la sociedad. Solo así podremos construir un futuro donde el conocimiento científico guíe nuestras decisiones y fortalezca la preparación de la población frente a los procesos naturales de nuestro planeta.
Columna de opinión publicada en el diario El Peruano
Columna de opinión publicada en el diario El Peruano