María Juliana Obregón: una de las fileteras más emblemáticas de Chancay
Nota de prensa• Lleva más de 30 años dedicándose a esta labor y ahora desde el renovado DPA de esta localidad continúa transmitiendo su experiencia a las nuevas generaciones vinculadas a la pesca artesanal.



11 de febrero de 2026 - 10:48 a. m.
María Juliana Obregón Tafur nació en Áncash y cuando era niña migró a Chancay. Sus padres buscaban mejores oportunidades de trabajo. Cuando llegaron al puerto, la pesca artesanal les abrió las puertas, y más de sesenta años después su vida aún está vinculada a esta actividad.
Desde la década de 1990, trabaja como filetera en el muelle de Chancay. Sus jornadas laborales inician alrededor de las 2.00 a. m. y, cuando la pesca es abundante, se extiende hasta el mediodía; de lo contrario suele terminar antes de las diez de la mañana.
María trabaja para distribuidores mayoristas. Las principales especies que filetea son el pejerrey, la lisa y la lorna. Primero los lava, luego retira las vísceras y, con precisión milimétrica separa el lomo de los huesos. Los filetes posteriormente son distribuidos en distintos mercados.
Cuando inició en este oficio, María tenía alrededor de 30 años y una hija pequeña. Al principio le fue difícil adaptarse. No sabía cómo maniobrar el cuchillo y manipular los peces, pero poco a poco se convirtió en una experta. Actualmente, con 71 años de edad, es una de las fileteras más ilustres del Desembarcadero Pesquero Artesanal (DPA) de Chancay, donde alrededor de 32 mujeres realizan este mismo oficio.
En noviembre del 2025, durante la inauguración del mejorado DPA de esta localidad, el Ministerio de la Producción la reconoció por su dedicación y compromiso con la actividad pesquera artesanal. El presidente de la República, José Jerí y el ministro de la Producción, César Quispe Luján, le entregaron el reconocimiento.
El mejoramiento del DPA por parte del Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES) también ha significado un cambio importante en sus condiciones de trabajo. Antes realizaba sus labores bajo una carpa, sobre mesas de madera y cargando agua en baldes para poder limpiar el pescado. Hoy cuenta con un área dentro de la infraestructura, con mesas metálicas y acceso permanente a agua de mar a presión, lo que le permite trabajar con mayor seguridad, higiene y comodidad.
Desde el FONDEPES seguimos trabajando para mejorar las condiciones de trabajo y seguridad de los agentes de la pesca artesanal como María en todo el país.


