Familias del proyecto Haku Wiñay del Midis cultivan hortalizas y frutales en zonas de bajas temperaturas

Nota de Prensa
• Acción forma parte del Plan Multisectorial ante Heladas y Friaje 2022-2024 que promueve el Gobierno, con el objetivo de proteger a la población y sus medios de vida.

7 de setiembre de 2022 - 12:09 p. m.

En el marco del Plan Multisectorial ante Heladas y Friaje 2022-2024, el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), a través del proyecto Haku Wiñay (Vamos a crecer) del programa nacional Foncodes, capacita a las familias en el cultivo de hortalizas y frutales utilizando la tecnología de fitotoldo o invernadero, en zonas altoandinas ubicadas a más de 3500 metros de altitud afectadas por las heladas. 
 
Esto permite a las usuarias y usuarios de Haku Wiñay disponer de hortalizas frescas durante todo el año, tales como tomate, cebollas, col, coliflor, repollo, pepino, zanahoria, alcachofa, betarraga, acelga, apio, calabaza, zapallo, y frutales (fresa, melón, sandía), las mismas que sería imposible obtener en huertos a campo abierto, por el clima inhóspito.
 
Con esta intervención se demuestra que es posible la agricultura en pequeños invernaderos, en las zonas frías de los andes propensas a heladas, sequías y granizadas, ya que se genera un clima cálido, propicio y controlado que favorece la precocidad de cultivos. 
 
La tecnología del fitotoldo, al ser un ambiente cerrado, regula las condiciones técnicas y ambientales (temperatura, humedad relativa y luminosidad), lo que facilita el cultivo de especies susceptibles al frío extremo, como las hortalizas y frutales, originarias de zonas bajas.
 
Este cultivo en fitotoldo o invernadero contribuye a la seguridad alimentaria de las personas vulnerables de zonas altoandinas, ya que complementa, con vegetales, el consumo de carne de cuy. 
 
Estos ambientes cerrados, con techos y contornos transparentes, facilitan el ingreso de los rayos solares y la acumulación del calor, de tal manera que, la temperatura al interior, será siempre favorable frente a los descensos durante la noche o madrugada, especialmente en época de invierno.
 
Para construir un fitotoldo se comienza con una estructura de soporte de madera o metal y una cubierta que puede ser polietileno transparente, policarbonato o vidrios, que lo cubrirá por los cuatro costados y el techo. Así retiene y mantiene en su interior una buena parte de la temperatura proveniente del calor del sol. Además, se recomienda instalar riego por goteo, en vez de riego por aspersión. Una forma efectiva de ahorrar agua y mano de obra, así como de conservar las paredes.
 
Entre el 2016 al 2022, Foncodes, a través de sus Unidades Territoriales, ha construido 35 948 fitotoldos en zonas altoandinas de los departamentos de Piura (1443), Chiclayo (122), Cajamarca (579), Trujillo (1285), Ayacucho (5025), Huánuco (2026), Junín (543), Áncash (2291), Moquegua (135), Lima (430), Huancavelica (1498), Pasco (742), Cusco (2044), Arequipa (305), Puno (14 365), Apurímac (2897) y Tacna (218).
 
Desde el Midis, a través del proyecto Haku Wiñay, se llega directamente a las familias promoviendo el desarrollo de capacidades mediante la capacitación y asistencia técnica bajo la metodología “aprender haciendo” con el acompañamiento permanente de los yachachiq, llamados ‘maestros del campo’, quienes trasmiten conocimientos “de campesino a campesino”.
 
El Plan Multisectorial ante Heladas y Friaje 2022-2024 tiene el objetivo de reducir la vulnerabilidad de las personas frente a los fenómenos de heladas y friaje, por medio del accionar articulado del Estado y el diseño e implementación de estrategias, dirigidas a reducir el riesgo en territorios priorizados. De esta manera, se busca proteger la integridad física de la población, así como de sus medios de vida.
 
Lima, 7 de setiembre de 2022
OFICINA GENERAL DE COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA