💧CUIDADO 💧 ¿SABíAS QUE EL AGUA QUE ALMACENAS EN CASA PODRíA ESTAR ENFERMANDO A TU FAMILIA?

Comunicado
¡El agua es vida, no la conviertas en un riesgo! Un mensaje para quienes almacenan agua en casa...
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26 de agosto de 2025 - 9:20 a. m.

¡El agua es vida, no la conviertas en un riesgo! Un mensaje para quienes almacenan agua en casa


En muchos hogares, almacenar agua en tachos, baldes o cilindros es una necesidad diaria. Sin embargo, un descuido en la forma en que guardamos este recurso vital puede convertirlo en un foco de enfermedades para toda la familia. ¡Toma conciencia! Proteger la salud de los tuyos está en tus manos.

El agua almacenada incorrectamente, en recipientes sin tapa y sin la limpieza adecuada, es el criadero perfecto para zancudos y la incubadora ideal para bacterias y parásitos peligrosos. La exposición al polvo, la caída de insectos o el contacto con animales pueden contaminar el agua que luego usamos para beber, cocinar o lavarnos, provocando enfermedades graves.

Los peligros de un almacenamiento inadecuado

Un tacho de agua sin tapa o sucio puede ser el origen de:
  • Enfermedades diarreicas agudas (EDAs): Causadas por bacterias como la E. coli y la Salmonella.
  • Cólera: Una infección diarreica aguda que puede ser mortal si no se trata a tiempo.
  • Fiebre tifoidea: Una enfermedad bacteriana grave que se propaga a través de agua y alimentos contaminados.
  • Hepatitis A: Una infección del hígado causada por un virus que se transmite por la ingestión de agua o alimentos contaminados.
  • Dengue, Zika y Chikungunya: Enfermedades transmitidas por el zancudo Aedes aegypti, que se reproduce en recipientes con agua estancada.

¿Cómo asegurar que el agua almacenada sea segura?

Sigue estos sencillos pero cruciales pasos recomendados por organizaciones de salud para proteger a tu familia:

1. TAPA BIEN TUS RECIPIENTES:
Utiliza siempre una tapa que selle de manera segura el recipiente. Esto evita que el polvo, hojas, insectos y otros contaminantes caigan al agua. Una tapa bien ajustada es la primera y más importante barrera de protección.

2. LAVA Y DESINFECTA TUS TACHOS REGULARMENTE:
No basta con solo llenarlos de agua. Los recipientes deben ser lavados y desinfectados al menos una vez por semana.

  • Paso 1: Lavado. Usa un cepillo o escobilla, agua y detergente para fregar bien las paredes internas y el fondo del recipiente. Asegúrate de eliminar cualquier residuo o lama. Enjuaga varias veces hasta que no queden restos de jabón.
  • Paso 2: Desinfección. Por cada litro de agua, agrega dos gotas de lejía (hipoclorito de sodio). Tapa el recipiente y agítalo bien para que la solución desinfectante entre en contacto con toda la superficie interna. Deja actuar por 30 minutos y luego vacía el contenido. Deja que el recipiente se seque al aire antes de volver a llenarlo.

3. UTILIZA UTENSILIOS LIMPIOS:
Para sacar el agua, no introduzcas las manos, tazas o jarras sucias directamente en el recipiente. Usa un cucharón de mango largo y limpio, destinado únicamente para este propósito.

¡Un pequeño gesto de prevención puede evitar grandes problemas de salud!
Almacenar agua de manera segura es una responsabilidad compartida que protege a nuestros niños, adultos mayores y a toda la comunidad.

Recuerda:
  • Tapa: Tu primera línea de defensa.
  • Limpia y desinfecta: Tu garantía de agua segura.

¡Cuida el agua, cuida tu salud!