¿Gota a gota se va tu dinero?, ¡Revisa tus instalaciones y ponle fin a las fugas de agua

Comunicado
¡No dejes que tu dinero se vaya por el desagüe! Revisa, repara y ahorra....
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26 de agosto de 2025 - 9:10 a. m.

En nuestro día a día, abrimos el caño y el agua fluye. Pero, ¿alguna vez te has detenido a pensar en el agua que se pierde sin que la veas? Esas pequeñas gotas que escapan de un caño mal cerrado, el sonido casi imperceptible de un inodoro que no para de llenar o esa mancha de humedad en la pared, son mucho más que una simple molestia: son fugas que están afectando directamente tu bolsillo y nuestro valioso recurso hídrico.

En una época donde cada sol cuenta y el cuidado del agua es una responsabilidad de todos, revisar periódicamente nuestras instalaciones sanitarias no es un lujo, es una necesidad urgente.

El doble costo de una fuga: para tu bolsillo y para el planeta

Una fuga de agua, por más pequeña que parezca, es un enemigo silencioso con un gran impacto:

  1. Impacto económico directo:
    Un inodoro con una fuga constante puede desperdiciar hasta 200,000 litros de agua al año. Un caño que gotea puede perder más de 2,000 litros al mes. Toda esa agua se suma a tu recibo, convirtiéndose en un gasto innecesario que podrías evitar fácilmente. Reparar una fuga a tiempo es una inversión que se paga sola con el ahorro en tus próximas facturas.

  2. Impacto en la comunidad y el medio ambiente:
    El agua es un recurso limitado. El agua que se desperdicia en una fuga es agua potable que no llega a otros hogares, que no se usa para la agricultura en nuestro valle o que no se mantiene en nuestros ecosistemas. Al reparar una fuga, no solo piensas en tu economía, sino que actúas con responsabilidad y solidaridad con toda nuestra comunidad cañetana.

¿Cómo detectar y solucionar las fugas a tiempo? ¡Conviértete en un guardián del agua en tu hogar!

Realizar una revisión es más sencillo de lo que piensas. Te recomendamos hacerlo al menos dos veces al año o si notas un aumento inesperado en tu recibo de agua.

  • La prueba del inodoro:
    Coloca unas gotas de colorante de repostería en el tanque del inodoro y no jales la cadena durante 15-20 minutos. Si ves que el color aparece en la taza, tienes una fuga en el mecanismo de descarga.

  • Revisa los caños y duchas:
    Asegúrate de que cierren completamente y no goteen. Un empaque gastado es barato y fácil de cambiar, y puede ahorrarte miles de litros.

  • Inspecciona visualmente:
    Busca manchas de humedad, moho o pintura descascarada en paredes y techos, especialmente en baños y cocinas. Estos son signos claros de tuberías rotas o filtraciones.

  • Vigila tu medidor:
    Cierra todas las llaves de agua en tu casa y revisa el medidor. Si después de 15 minutos sin usar agua, la "ruedita" o el contador sigue avanzando, es muy probable que tengas una fuga oculta en tus tuberías.

Reparar es Ahorrar

No dejes para mañana la reparación que puedes hacer hoy. Si detectas una fuga, actúa de inmediato. Muchas reparaciones son sencillas y puedes hacerlas tú mismo, pero para fugas mayores o tuberías internas, no dudes en llamar a un gasfitero de confianza.

Cuidar nuestras instalaciones sanitarias es una de las formas más inteligentes y efectivas de ahorrar dinero y proteger nuestro futuro. Cada gota cuenta, porque cada gota ahorrada es un paso hacia un hogar más sostenible y una comunidad más próspera.