Apicultura del Vraem genera ingresos sostenibles y fortalece alternativas lícitas para más de 400 familias
Nota de prensaEn el 2025 se concretó la producción de 12 toneladas de miel y derivados de la colmena, generando ingresos por más de S/490 000.





Fotos: Devida
23 de enero de 2026 - 10:35 a. m.
La apicultura en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) reafirma su rol como una oportunidad productiva sostenible que mejora las condiciones de vida de las familias. Durante el 2025, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), fortaleció esta cadena productiva en beneficio de 408 familias de 23 distritos de las regiones de Ayacucho, Cusco y Junín, impulsando una producción que genera alternativas económicas frente a la dependencia del narcotráfico.
Con el acompañamiento de profesionales especializados, se brindó asistencia en todas las etapas de la apicultura, desde la instalación y manejo de apiarios hasta la cosecha y comercialización. Las familias fueron implementadas con insumos y materiales apícolas especializados incluyendo colmenas tipo Langstroth, cajas porta núcleos, ahumadores, palancas tipo J, tamizadores de miel, alimentadores y equipos de protección personal que les permitieron tecnificar y mejorar sus procesos productivos.
Asimismo, se instalaron 6,010 plantas melíferas para garantizar alimento continuo para las abejas, fortaleciendo la floración y mejorando la producción de miel en las parcelas apícolas.
En el 2025, la producción total de miel de abeja y sus derivados superó las 12 toneladas, generando ingresos por S/ 490 000 para las familias participantes. Este resultado posiciona a la apicultura como una actividad rentable y una actividad que fortalece la cohesión social, fomenta la sostenibilidad ambiental y mejora la seguridad alimentaria en las comunidades.
El proceso de fortalecimiento también incluyó escuelas de campo para agricultores (ECA) y actividades de capacitación en temas como manejo integral de apiarios, sanidad apícola, control sanitario, producción de reinas, alimentación artificial y estrategias de comercialización, desarrolladas de forma grupal y personalizada en campo. Estas metodologías prácticas han contribuido a elevar las capacidades técnicas de los apicultores y fortalecer la resiliencia de sus emprendimientos productivos.
Con estos logros, Devida le da un enfoque humano a su intervención en el Vraem. Es así que, la apicultura se consolida como una alternativa que genera ingresos constantes y protege la biodiversidad, promueve buenas prácticas ambientales y ofrece a las familias una opción productiva con futuro, alejándolas de economías ilícitas y contribuyendo al desarrollo integral de sus comunidades.




