Ministerio de Cultura participó en las celebraciones por el natalicio de Daniel Alcides Carrión en Pasco

Nota de Prensa
Director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Pasco, anunció el inicio de las gestiones para la construcción del museo del sitio en su honor.
Ministerio de Cultura participó en las celebraciones por el natalicio de Daniel Alcides Carrión en Pasco
Ministerio de Cultura participó en las celebraciones por el natalicio de Daniel Alcides Carrión en Pasco
Ministerio de Cultura participó en las celebraciones por el natalicio de Daniel Alcides Carrión en Pasco

16 de agosto de 2022 - 11:19 a. m.

Con motivo de celebrarse los 165 años del nacimiento del mártir y héroe de la medicina peruana, Daniel Alcides Carrión, el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura Pasco (DDC), participó de las celebraciones por su natalicio, realizado en la comunidad de Quiulacocha, ubicada a 5 km. De la ciudad de Cerro de Pasco. 

Allí, el director de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Pasco, Rodolfo Rojas Villanueva, con motivo de las celebraciones en su comunidad de origen, anunció que iniciará las gestiones para la construcción del Museo que llevará su nombre en reconocimiento a su labor por la medicina.

“El Ministerio de Cultura, por medio de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Pasco, tiene el compromiso de gestionar la construcción del Museo Daniel Alcides Carrión en reconocimiento al hijo de esta tierra. Hay mucho para hacer en Pasco por Daniel A. Carrión y por su madre Dolores García Navarro”, dijo el director de la DDC.

Asimismo, señaló que se viene trabajando en la posibilidad de homenajear a Dolores García, madre de Daniel A. Carrión. “Gestionaremos ante las autoridades municipales y de educación para que alguna calle e institución educativa lleve el nombre de Dolores García. Es tiempo de reivindicar el nombre de la madre de nuestro mártir de la medicina peruana", agregó.

Daniel A. Carrión nació el 13 de agosto de 1857 en Cerro de Pasco. A la edad de 14 años se trasladó a Lima y fue testigo de la mortífera epidemia denominada “verruga peruana”, enfermedad que más adelante se encargó de investigar.

Su heroico experimento, al inocularse el virus de la bartonelosis, brindó evidencia clínica que permitió a futuros médicos corroborar científicamente la teoría según la cual la fiebre de la Oroya y la verruga peruana son síntomas de una misma patología y ayudó a controlarla.