Unidad de Flagrancia condena a sujeto por receptación agravada tras proceso inmediato en Yarinacocha

Nota de prensa
El imputado señaló que compró informalmente un trimóvil por S/3000 a un sujeto conocido como “Ñasho”; sin embargo, la denuncia del agraviado y el peritaje confirmaron que el motor tenía requisitoria
Unidad de Flagrancia condena a sujeto por receptación agravada tras proceso inmediato en Yarinacocha

Oficina de Imagen Institucional

19 de febrero de 2026 - 4:41 p. m.


La jueza del Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria Transitorio de Flagrancia de Coronel Portillo, Lilia Del Águila Moncada, aprobó un acuerdo de terminación anticipada y dictó sentencia contra Abelardo Cabrera Condezo como autor del delito de receptación agravada.

Como parte de la decisión judicial, se le impuso una pena de 3 años y 7 meses de prisión, la cual fue suspendida por un periodo de 3 años, bajo el cumplimiento de reglas de conducta. Entre estas disposiciones se encuentran no cambiar de domicilio sin autorización judicial, presentarse periódicamente ante la oficina de control de firmas, abstenerse de cometer otro delito doloso y cumplir con el pago de S/500 por concepto de reparación civil, además de los días multa establecidos.

El caso se tramitó mediante proceso inmediato, luego de que el Ministerio Público formalizará el requerimiento correspondiente, tras la intervención del investigado cuando conducía un motocar cuyo motor figuraba como robado.

¿Qué pasó?

Conforme a la tesis del Ministerio Público, Cabrera Condezo habría adquirido y conducido un motocarro cuyo motor registraba una orden de captura vigente por hurto agravado; en ese contexto, el 17 de febrero de 2026 fue intervenido por personal policial durante un patrullaje preventivo en el distrito de Yarinacocha, cuando manejaba el vehículo y no pudo presentar la documentación correspondiente, verificándose luego en el sistema policial que el motor del trimóvil figuraba como robado.

El investigado indicó ante el representante del Ministerio Público que adquirió el trimóvil de manera informal a una persona conocida como “Ñasho” por la suma de S/3000, sin suscribir documento alguno ni verificar la procedencia del vehículo. Asimismo, la sustracción había sido denunciada previamente por Valentín Kemuel De La Rosa Velvao, y un informe pericial posterior confirmó que el motor registraba requisitoria vigente por el delito de hurto agravado.