Proyecto de vigilancia genómica del SARS-CoV-2 en el Perú presentó sus resultados oficiales

Nota de Prensa
Iniciativa ejecutada por la Universidad Peruana Cayetano Heredia y financiada por el Concytec permitió, por ejemplo, la identificación de la variante local lambda.

2 de marzo de 2022 - 1:21 p. m.

En una actividad organizada por el Concytec, la Embajada del Reino Unido en el Perú y la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) se presentaron esta mañana los resultados de dos proyectos de vigilancia genómica del virus causante de la pandemia en el Perú, liderados por Pablo Tsukayama, PhD del Laboratorio de Genómica Microbiana de la UPCH.

El evento virtual “TRAS LOS PASOS DEL COVID-19: Vigilancia genómica del SARS-CoV-2 en Perú desde la comunidad académica”, transmitido vía FB Live, mostró los resultados de los proyectos financiados por el Concytec y varias instituciones, entre ellas la Embajada del Reino Unido en el Perú, para establecer capacidades -hasta entonces ausentes en el Perú- de secuenciamiento de genomas del SARS-CoV2; y lograr el escalamiento de la técnica involucrando laboratorios regionales.

“En febrero de 2020 empieza la gran ola global del SARS-CoV-2, con Europa y Asia exportando el virus a regiones como Latinoamérica. Podemos rastrear ese movimiento, esa transmisión, a nivel global utilizando estos datos de los genomas. En marzo y abril de ese año se detuvo el movimiento global con las restricciones de vuelos, pero el virus ya había llegado por entonces a casi todo el planeta y empiezan entonces los ciclos de transmisión local, que es lo que hemos tratado de estudiar con estos proyectos”, explicó Tsukayama.

En tal sentido, el proyecto permitió analizar una serie de muestras del virus causante del COVID-19 a través de instrumentos de genómica, a fin de identificar el curso que tuvieron en el Perú las diversas variantes del patógeno, así como la aparición de variantes locales.

Así, en el marco de esta iniciativa, se analizaron 277 genomas peruanos entre marzo y agosto de 2020, arrojando que la mayoría de ingresos del virus provinieron de Europa; la cifra superó los 900 genomas para inicios de 2021, gracias al trabajo conjunto de la UPCH y el Instituto Nacional de Salud, proveedor de las muestras. 

En su segunda etapa, el proyecto se propuso -además de descentralizar las capacidades de vigilancia genómica con la participación de laboratorios en provincias- generar al menos 1500 genomas peruanos para diciembre de 2021, a la luz de las nuevas olas de la pandemia en todo el mundo y el inicio de la vacunación en el Perú. En el marco del proyecto se pudo identificar la variante lambda, que de acuerdo con cifras del INS representaba el 71% de casos en junio de 2021, antes de la aparición de omicrón. También como parte de la iniciativa se pudieron registrar a fines del año pasado más de 10 mil secuencias del virus en base a muestras peruanas en el GISAID, una base de datos genómicos de acceso abierto del nuevo coronavirus.

No obstante, Tsukayama señala que hay trabajo aún por hacer en esta línea. Pese a que Latinoamérica fue uno de los epicentros del Covid-19, de los 9 millones de secuencias del virus en GISAID menos del 3% apenas corresponden a Sudamérica: “Hay mucho por trabajar ahí y en capacidad de monitorear casos activos, menos del 1% hoy son monitoreados en el plano genómico”.

El proyecto ha contado con la participación también de la Universidad Nacional San Agustín (UNSA) en Arequipa y la Universidad Nacional Toribio Rodríguez De Mendoza (UNTRD) en Chachapoyas. Asimismo, colaboraron equipos como el de la bióloga Dra. Mariana Leguía, de la Pontificia Universidad Católica del Perú, quien participó en el evento de presentación de resultados para debatir sobre la importancia de la vigilancia genómica de SARS-CoV-2 y sus desafíos junto a representantes de las universidades e instituciones arriba mencionadas. 

Asimismo, previamente a la presentación de Tsukayama, la embajadora del Reino Unido en el Perú, Kate Harrisson, y el presidente del Concytec, Benjamín Marticorena, dieron la bienvenida al evento. Como parte de la discusión de los resultados también se contó con la participación de Cristina Ariani, líder de Operaciones de Vigilancia Genómica Covid-19 del Wellcome Sanger Institute, Reino Unido, para brindar la óptica de otras experiencias similares a nivel mundial.

Tsukayama indicó que el proyecto, cuya ejecución concluye, monitorea también Omicrón y seguirá mientras haya pandemia y patógenos, para luego añadir que estos métodos pueden servir para el siguiente virus pandémico que va a llegar tarde o temprano, por lo que instó a los diversos actores de la CTI en el país a sumarse al apoyo a esta iniciativa a fin de extender su vigencia y trabajo en el tiempo.