Centros I+D+I y Beneficios Tributarios: Casos de éxito de la Universidad Católica San Pablo en la Semana de la Innovación 2021

Nota de Prensa
Especialista del Concytec destacó que existen grandes ventajas para aquellas instituciones que desean contar con un centro l+D+i en un proyecto de innovación científico.

22 de junio de 2021 - 5:03 p. m.

En el marco de la edición Bicentenario de la Semana de la Innovación 2021, que organiza Concytec y va hasta este viernes 25 de junio, la especialista técnica del equipo de Beneficios Tributarios del Concytec, Agueda Nifla Ancocallo, expuso este martes, en la segunda jornada del evento, los alcances de la Ley 30309, así como los requisitos que debe realizar una institución para ser un centro I+D+i y poder desarrollar proyectos de investigación científica, de desarrollo tecnológico y/o de innovación tecnológica. 

En la presentación, que se dio en el taller “Criterios para autorizar centros de I+D+I - Experiencias de los centros de la Universidad Católica San Pablo”, Nifla explicó que la referida ley busca que las empresas privadas inviertan en proyectos l+D+i (investigación, desarrollo e innovación) que impacten en la competitividad y productividad de sus organizaciones.

Agueda Nifla señaló que el Concytec está abierto a aceptar más centros l+D+i en el Perú, los cuales deben acreditar que cuentan con especialistas relacionados con la disciplina a la que postulan y tener experiencia en el desarrollo de proyectos.

“El Concytec realiza entrevistas al personal y también una visita presencial a las instalaciones de las instituciones postulantes previa coordinación”, sostuvo para añadir que no solo universidades postulan a fin de tener un centro autorizado, también hay empresas que han calificado como centros I+D+i.  

La especialista del Concytec dijo que, de momento, la norma tiene vigencia hasta el 31 de diciembre del 2022, plazo para garantizar que las empresas puedan tener estos beneficios tributarios por invertir en innovación. 

LA EXPERIENCIA DE LOS CENTROS DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA SAN PABLO
Jesús Del Carpio Pacheco, jefe de Sección de la Oficina de Proyectos y Transferencia de la Investigación (OPTI) de la Universidad Católica San Pablo (Arequipa), señaló que la institución ofrece productos que brinden confianza a la industria, así como la empatía necesaria para que haya un trabajo en conjunto entre la universidad y la empresa privada. 

 
“Es importante que, al momento de acercarnos a las empresas, mostremos todas las dimensiones que tiene la universidad y todo el soporte que pueden brindar desde su institución para generar esa empatía”, señaló Del Carpio. 
 
Destacó también que la Universidad Católica San Pablo ha desarrollado plataformas administrativas y áreas especializadas para conseguir el acercamiento a las empresas. 
 
Artemia Loayza Argüelles, docente de Ciencias Naturales de esta casa de estudios, habló del primer proyecto tecnológico como centro de I+D+i que se hizo para la empresa cementera Yura. El trabajo consistía en conocer las características microestructurales, físicas y químicas de las puzolanas naturales de origen volcánico de Arequipa como adición activa en la industria del cemento. 
 
Erika Salas Arias, profesora de Ciencias Naturales de la UCSP, fue la siguiente expositora y contó la experiencia del proyecto con la empresa papelera Panamericana S.A. 
 
El trabajo consistía en elaborar los parámetros para la obtención del compost con aplicación en agricultura como mejorador de suelos a partir de los residuos provenientes de la fabricación de papeles absorbentes. Recordó que este proyecto se vio paralizado por meses debido a la pandemia del coronavirus.
 
Salas Arias indicó que retomaron las investigaciones en octubre pasado hasta febrero de este año y consiguieron resultados exitosos para la empresa.  
 
Por último, Fredy Huamán Mamani, director del CITEM-UCSP, dio el cierre a este taller explicando lo que fue el proyecto de investigación para el reaprovechamiento de los residuos de cobre. 
 
“Después de una serie de reuniones con la empresa se decidió apostar por un proyecto y como nosotros ya teníamos una disciplina autorizada, propusimos que sea en el marco de esta ley –la 30309–. Fue así que a mediados del 2020 se envió a evaluación al Concytec y fue aprobada”, resaltó el docente. 
 
Manifestó que la clave para sacar provecho de la ley 303039 consiste en mostrar un trabajo serio a las empresas para generar esa relación de confianza y seguridad de que la investigación tenga resultados positivos.