Investigadores de la UNI producen telas anti-UV y antimicrobianas a bajo costo con apoyo de CONCYTEC

Nota de prensa
El escalamiento contó con soporte industrial en la planta de Tejidos San Jacinto S.A., e incluyó caracterizaciones físicas y químicas, así como validaciones del desempeño antimicrobiano.
El escalamiento contó con soporte industrial en la planta de Tejidos San Jacinto S.A., e incluyó caracterizaciones físicas y químicas, así como validaciones del desempeño antimicrobiano.
El escalamiento contó con soporte industrial en la planta de Tejidos San Jacinto S.A., e incluyó caracterizaciones físicas y químicas, así como validaciones del desempeño antimicrobiano.
El escalamiento contó con soporte industrial en la planta de Tejidos San Jacinto S.A., e incluyó caracterizaciones físicas y químicas, así como validaciones del desempeño antimicrobiano.
El escalamiento contó con soporte industrial en la planta de Tejidos San Jacinto S.A., e incluyó caracterizaciones físicas y químicas, así como validaciones del desempeño antimicrobiano.

22 de enero de 2026 - 8:52 a. m.

Ante los altos niveles de radiación ultravioleta (UV) que se registran en el país a lo largo del año, un equipo de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) ha desarrollado telas funcionalizadas con óxido de zinc (ZnO). Estos textiles absorben la radiación UV y poseen propiedades antimicrobianas, ideales para uniformes de trabajadores al aire libre.

El proyecto, que inició en laboratorios de la UNI, logró escalar a nivel industrial gracias al financiamiento del programa PROCIENCIA, unidad ejecutora del CONCYTEC. Mediante el método de "agotamiento" y el crecimiento in situ de nanopartículas, se logró una mejor fijación de los colorantes, así como mejorar la adherencia del ZnO y la resistencia al lavado.

“El nivel de radiación ultravioleta que tenemos en el país, tanto en verano como en invierno, cada vez es extremadamente alto”, explica el investigador José Luis Solís, de la UNI, al detallar el problema que origina esta línea de trabajo.

El método del agotamiento es una técnica habitual en la industria textil donde la tela se trabaja en un baño que contiene los insumos (por ejemplo, colorantes y precursores), a temperatura controlada y con agitación, buscando que el material se fije de manera uniforme en la fibra.

Solís explica que, si bien este principio puede hacerse incluso de forma artesanal (calentar y mover la tela en un recipiente), el reto industrial es garantizar una uniformidad constante, que es lo que exige el público y el mercado.

Un punto decisivo del desarrollo fue pasar de “pegar” partículas a la tela a promover el crecimiento in situ, es decir, formar las nanopartículas directamente sobre la fibra para mejorar la adherencia y resistir el lavado. “La forma más efectiva… es no producir las nanopartículas y después colocarlas en la tela, sino… crecimiento in situ”, precisa el investigador.

Otro logro importante fue la durabilidad. “Esta tela que hemos desarrollado de óxido de zinc soporta hasta 50 lavadas”, señala Solís sobre los resultados alcanzados con el método desarrollado.

El ZnO es un material ampliamente estudiado por su comportamiento como bloqueador/absorbente UV y por su potencial antimicrobiano. Por eso, ha sido usado también en el campo de protección solar como ingrediente activo en productos para bloquear radiación UV.

Asimismo, el proyecto prioriza el algodón por razones de comodidad térmica y uso cotidiano. “Todo es algodón… es una de las telas más frescas para el verano”, explica Solís, quien añade que las sintéticas suelen ser menos adecuadas para ese objetivo.

Escalamiento

De acuerdo con el plan de trabajo del proyecto, el escalamiento contó con soporte industrial en la planta de Tejidos San Jacinto S.A., e incluyó caracterizaciones físicas y químicas, así como validaciones del desempeño antimicrobiano y de protección UV en la tela final.

El proyecto apunta a una aplicación concreta: indumentaria para población ocupacionalmente expuesta, como personal que trabaja al aire libre (construcción, transporte, agricultura, seguridad, entre otros) y también ropa técnica para entornos donde se busca reducir la carga microbiana en superficies textiles.

Según el investigador, la producción de estas telas funcionalizadas podría elevar el costo de producción de una tela en aproximadamente 10%, un incremento que resultaría más accesible para la industria de confecciones en comparación con alternativas importadas. Actualmente, comenta Solís, se encuentran trabajando con una empresa del rubro para impulsar la salida al mercado de esta tela hecha en el Perú.

Cabe resaltar que el equipo del Dr. Solís está compuesto por físicos, químicos e ingenieros textiles que han logrado reproducir esta tela para el mercado nacional.