Operación “Martillo 3”: Personal de élite del CCFFAA libera con éxito a 15 personas secuestradas por organización criminal en Pataz
Nota de prensa


14 de diciembre de 2025 - 6:58 p. m.
El Comando Unificado Pataz, integrado por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú, ejecutó con éxito la Operación “Martillo 3”, orientada a neutralizar la criminalidad organizada y los delitos de extorsión en la bocamina “Villalba”, ubicada en la quebrada Porfía, nivel 2840, distrito y provincia de Pataz, región La Libertad.
El 13 de diciembre de 2025, aproximadamente a las 23:00 horas, personal de seguridad de la mina “Villalba” fue violentamente atacado por presuntos extorsionadores armados, quienes efectuaron disparos, profirieron amenazas de muerte e intentaron incendiar la maquinaria del lugar, generando pánico entre los trabajadores. Durante este acto criminal, quince personas fueron tomadas como rehenes, configurando un grave atentado contra la vida y la libertad personal.
Ante la emergencia, un representante de la unidad minera alertó de inmediato al personal del CUPAZ, que realizaba patrullaje permanente en la zona. La información fue elevada al escalón superior, activando inmediatamente los protocolos de intervención conjunta, disponiéndose el despliegue de efectivos de la Fuerza Especial Conjunta de las Fuerzas Armadas y GRECCO, de la Policía Nacional del Perú, iniciándose la Operación“Martillo 3”.
“El Estado ha actuado con decisión y unidad. La Operación Martillo 3 evidencia que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional operan de manera integrada, profesional y permanente, protegiendo la vida de los ciudadanos y restableciendo el principio de autoridad. Frente al crimen organizado, la respuesta del Estado a través de sus Fuerzas Armadas es firme, sostenida y dentro del marco constitucional.” Sostuvo en declaraciones a la prensa el General de Ejército David Ojeda Parra, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú.
Durante la operación, las fuerzas del orden enfrentaron fuego cruzado, repeliendo el ataque mediante una acción firme, proporcional y coordinada, en estricto respeto al marco legal y a los derechos humanos. En el aseguramiento del área se identificaron y desactivaron artefactos explosivos listos para detonar, evitando un riesgo inminente para los rehenes y el personal interviniente. Asimismo, se recolectaron cartuchos de munición percutados, conforme a los procedimientos establecidos.
Como resultado de la presión operativa sostenida, tras aproximadamente una hora de intervención, los captores iniciaron la liberación progresiva de los secuestrados, siendo el último liberado alrededor de las 09:00 horas del día siguiente. En su intento por evadir la acción de las fuerzas del orden, la organización criminal detonó cargas explosivas en el acceso principal y la galería interna de la bocamina, provocando el colapso de las vías de ingreso, una acción deliberada destinada a obstaculizar el avance del personal militar y policial.
Las quince personas liberadas fueron puestas a buen recaudo, sin registrarse bajas ni lesiones, garantizándose plenamente su integridad física. Este resultado reafirma la eficacia del trabajo conjunto y la capacidad operativa del Estado para proteger la vida y restablecer el orden frente a amenazas criminales de alta peligrosidad.
Estas acciones se enmarcan en la estrategia integral del Comando Unificado Pataz, orientada a restablecer el principio de autoridad, garantizar la seguridad y combatir de manera decidida la criminalidad organizada, la extorsión y las actividades ilícitas asociadas a la minería ilegal, reafirmando el compromiso inquebrantable del Estado peruano con la paz, la legalidad y la defensa de los derechos fundamentales de la población de Pataz.
¡UNIDOS, FIRMES Y DIGNOS,
El 13 de diciembre de 2025, aproximadamente a las 23:00 horas, personal de seguridad de la mina “Villalba” fue violentamente atacado por presuntos extorsionadores armados, quienes efectuaron disparos, profirieron amenazas de muerte e intentaron incendiar la maquinaria del lugar, generando pánico entre los trabajadores. Durante este acto criminal, quince personas fueron tomadas como rehenes, configurando un grave atentado contra la vida y la libertad personal.
Ante la emergencia, un representante de la unidad minera alertó de inmediato al personal del CUPAZ, que realizaba patrullaje permanente en la zona. La información fue elevada al escalón superior, activando inmediatamente los protocolos de intervención conjunta, disponiéndose el despliegue de efectivos de la Fuerza Especial Conjunta de las Fuerzas Armadas y GRECCO, de la Policía Nacional del Perú, iniciándose la Operación“Martillo 3”.
“El Estado ha actuado con decisión y unidad. La Operación Martillo 3 evidencia que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional operan de manera integrada, profesional y permanente, protegiendo la vida de los ciudadanos y restableciendo el principio de autoridad. Frente al crimen organizado, la respuesta del Estado a través de sus Fuerzas Armadas es firme, sostenida y dentro del marco constitucional.” Sostuvo en declaraciones a la prensa el General de Ejército David Ojeda Parra, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú.
Durante la operación, las fuerzas del orden enfrentaron fuego cruzado, repeliendo el ataque mediante una acción firme, proporcional y coordinada, en estricto respeto al marco legal y a los derechos humanos. En el aseguramiento del área se identificaron y desactivaron artefactos explosivos listos para detonar, evitando un riesgo inminente para los rehenes y el personal interviniente. Asimismo, se recolectaron cartuchos de munición percutados, conforme a los procedimientos establecidos.
Como resultado de la presión operativa sostenida, tras aproximadamente una hora de intervención, los captores iniciaron la liberación progresiva de los secuestrados, siendo el último liberado alrededor de las 09:00 horas del día siguiente. En su intento por evadir la acción de las fuerzas del orden, la organización criminal detonó cargas explosivas en el acceso principal y la galería interna de la bocamina, provocando el colapso de las vías de ingreso, una acción deliberada destinada a obstaculizar el avance del personal militar y policial.
Las quince personas liberadas fueron puestas a buen recaudo, sin registrarse bajas ni lesiones, garantizándose plenamente su integridad física. Este resultado reafirma la eficacia del trabajo conjunto y la capacidad operativa del Estado para proteger la vida y restablecer el orden frente a amenazas criminales de alta peligrosidad.
Estas acciones se enmarcan en la estrategia integral del Comando Unificado Pataz, orientada a restablecer el principio de autoridad, garantizar la seguridad y combatir de manera decidida la criminalidad organizada, la extorsión y las actividades ilícitas asociadas a la minería ilegal, reafirmando el compromiso inquebrantable del Estado peruano con la paz, la legalidad y la defensa de los derechos fundamentales de la población de Pataz.
¡UNIDOS, FIRMES Y DIGNOS,
SIEMPRE AL SERVICIO DE LA PATRIA!
Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas
Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas
Oficina de Prensa e Imagen Institucional


