MIDAGRI equipó a 23 organizaciones de pequeños productores de Puno para impulsar la cadena comercial de la quinua
Nota de prensaCon Proyecto ProQuinua se beneficiará directamente a 1,451 pequeños agricultores, en su mayoría mujeres, de las provincias de Azángaro, Chucuito, El Collao, Lampa, Melgar, San Román y Puno.





27 de agosto de 2025 - 3:49 p. m.
Con el propósito de fortalecer la agricultura familiar altoandina y consolidar la posición del “Grano de Oro peruano” en los mercados más exigentes a nivel global, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), a través de Agromercado, entregó equipos y maquinarias agrícolas valorizados en S/ 165,875 a 23 organizaciones de pequeños productores de quinua en la región Puno.
En el marco del proyecto de inversión pública ProQuinua, se realizó la distribución de equipos e insumos que beneficiarán directamente a 1,451 pequeños agricultores —en su mayoría mujeres— de siete provincias del altiplano, mejorando las condiciones de cosecha, poscosecha y acceso a mercados con valor agregado.
Los bienes distribuidos incluyen 655 zarandas de acero galvanizado, 20 balanzas de plataforma de 2 toneladas, 118 parihuelas plásticas y 20 medidores de humedad, herramientas clave para asegurar la calidad del grano y reducir pérdidas en la etapa poscosecha.
Este equipamiento forma parte de un enfoque integral que busca elevar el estándar técnico y comercial de los productores organizados en asociaciones y cooperativas de las provincias de Azángaro, Chucuito, El Collao, Lampa, Melgar, San Román y Puno.
Proyecto ProQuinua
El proyecto ProQuinua, que cuenta con una inversión total de S/ 11,1 millones y un horizonte de ejecución de tres años, tiene como meta desarrollar capacidades productivas, organizativas y comerciales en las organizaciones beneficiarias. Entre sus líneas de intervención destacan la asistencia técnica en cosecha y poscosecha, el acceso a certificaciones de calidad y comercio justo, la incorporación de valor agregado y la articulación con mercados nacionales e internacionales.
El proyecto también contempla la implementación de estándares internacionales como certificación Orgánica, Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), HACCP, y BRC Global Standard for Food Safety, fundamentales para el ingreso del producto a mercados premium. Asimismo, se prevé el desarrollo de prototipos con valor agregado, el fortalecimiento de marcas y la participación en ferias como Expoalimentaria (Perú), BIOFACH (Alemania) y APAS Show (Brasil), plataformas donde los productores podrán establecer vínculos comerciales directos.
El “Grano de Oro” en cifras
La quinua es uno de los principales productos de la agricultura altoandina. En 2024, la producción nacional alcanzó las 144,600 toneladas, con un crecimiento interanual del 57,18%, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Puno lidera la producción nacional con 41,959 toneladas, equivalentes al 36,7% del total.
El consumo interno representa un 57% del volumen producido, mientras que las exportaciones ascendieron a 52,506 toneladas, generando ingresos por US$ 130 millones el año pasado, principalmente en mercados como Estados Unidos, Países Bajos y Canadá.
Con proyectos como ProQuinua, Agromercado, el agente comercial del MIdagri, reafirma su compromiso con la modernización de la agricultura familiar, apostando por modelos sostenibles, inclusivos y orientados al mercado, donde el conocimiento técnico, la asociatividad y el acceso a tecnología son pilares para construir un agro más competitivo en la región altiplánica.
En el marco del proyecto de inversión pública ProQuinua, se realizó la distribución de equipos e insumos que beneficiarán directamente a 1,451 pequeños agricultores —en su mayoría mujeres— de siete provincias del altiplano, mejorando las condiciones de cosecha, poscosecha y acceso a mercados con valor agregado.
Los bienes distribuidos incluyen 655 zarandas de acero galvanizado, 20 balanzas de plataforma de 2 toneladas, 118 parihuelas plásticas y 20 medidores de humedad, herramientas clave para asegurar la calidad del grano y reducir pérdidas en la etapa poscosecha.
Este equipamiento forma parte de un enfoque integral que busca elevar el estándar técnico y comercial de los productores organizados en asociaciones y cooperativas de las provincias de Azángaro, Chucuito, El Collao, Lampa, Melgar, San Román y Puno.
Proyecto ProQuinua
El proyecto ProQuinua, que cuenta con una inversión total de S/ 11,1 millones y un horizonte de ejecución de tres años, tiene como meta desarrollar capacidades productivas, organizativas y comerciales en las organizaciones beneficiarias. Entre sus líneas de intervención destacan la asistencia técnica en cosecha y poscosecha, el acceso a certificaciones de calidad y comercio justo, la incorporación de valor agregado y la articulación con mercados nacionales e internacionales.
El proyecto también contempla la implementación de estándares internacionales como certificación Orgánica, Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), HACCP, y BRC Global Standard for Food Safety, fundamentales para el ingreso del producto a mercados premium. Asimismo, se prevé el desarrollo de prototipos con valor agregado, el fortalecimiento de marcas y la participación en ferias como Expoalimentaria (Perú), BIOFACH (Alemania) y APAS Show (Brasil), plataformas donde los productores podrán establecer vínculos comerciales directos.
El “Grano de Oro” en cifras
La quinua es uno de los principales productos de la agricultura altoandina. En 2024, la producción nacional alcanzó las 144,600 toneladas, con un crecimiento interanual del 57,18%, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Puno lidera la producción nacional con 41,959 toneladas, equivalentes al 36,7% del total.
El consumo interno representa un 57% del volumen producido, mientras que las exportaciones ascendieron a 52,506 toneladas, generando ingresos por US$ 130 millones el año pasado, principalmente en mercados como Estados Unidos, Países Bajos y Canadá.
Con proyectos como ProQuinua, Agromercado, el agente comercial del MIdagri, reafirma su compromiso con la modernización de la agricultura familiar, apostando por modelos sostenibles, inclusivos y orientados al mercado, donde el conocimiento técnico, la asociatividad y el acceso a tecnología son pilares para construir un agro más competitivo en la región altiplánica.