Tabaquismo: principal factor de riesgo para EPOC y cáncer de pulmón, afirma especialista del Hospital II-2 Tarapoto
Nota de prensaLos fumadores pasivos pueden presentar problemas respiratorios

Fotos: Imagen Hospital II -2 Tarapoto
12 de junio de 2026 - 12:28 p. m.
El consumo de tabaco continúa siendo una de las principales causas de enfermedad pulmonar obstructiva y cáncer de pulmón, patologías que generan un alto impacto económico, discapacidad y mortalidad en la población. Así lo explicó el médico neumólogo Sergio Carpio Cárdenas, quien alertó sobre los daños que ocasiona el humo del cigarro tanto en fumadores activos como pasivos.
El especialista indicó que, al ingresar al sistema respiratorio, el humo del tabaco produce una inflamación que desencadena diversos mecanismos de defensa en el organismo. Entre ellos, el aumento de células productoras de moco, lo que puede obstruir las vías respiratorias y afectar progresivamente la función pulmonar.
Asimismo, detalló que el proceso inflamatorio genera enzimas que, al intentar reparar los pulmones, terminan dañando los tejidos, acelerando la pérdida de la capacidad respiratoria en comparación con personas no fumadoras.
“El tiempo de exposición y consumo de tabaco es determinante para aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón e incluso fibrosis pulmonar”, precisó.
El neumólogo también advirtió que los fumadores pasivos pueden presentar problemas respiratorios, por lo que exhortó a respetar los espacios cerrados y públicos libres de humo, a fin de proteger la salud de quienes no consumen tabaco.
Entre los principales síntomas de alerta mencionó la tos crónica, presencia de secreciones o flemas y dificultad para respirar durante actividades físicas o ejercicios.
Finalmente, recordó que, según la Organización Mundial de la Salud, una persona es considerada exfumadora cuando deja de fumar durante un año; sin embargo, los daños dependerán del tiempo de exposición acumulada al tabaco.
El especialista indicó que, al ingresar al sistema respiratorio, el humo del tabaco produce una inflamación que desencadena diversos mecanismos de defensa en el organismo. Entre ellos, el aumento de células productoras de moco, lo que puede obstruir las vías respiratorias y afectar progresivamente la función pulmonar.
Asimismo, detalló que el proceso inflamatorio genera enzimas que, al intentar reparar los pulmones, terminan dañando los tejidos, acelerando la pérdida de la capacidad respiratoria en comparación con personas no fumadoras.
“El tiempo de exposición y consumo de tabaco es determinante para aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón e incluso fibrosis pulmonar”, precisó.
El neumólogo también advirtió que los fumadores pasivos pueden presentar problemas respiratorios, por lo que exhortó a respetar los espacios cerrados y públicos libres de humo, a fin de proteger la salud de quienes no consumen tabaco.
Entre los principales síntomas de alerta mencionó la tos crónica, presencia de secreciones o flemas y dificultad para respirar durante actividades físicas o ejercicios.
Finalmente, recordó que, según la Organización Mundial de la Salud, una persona es considerada exfumadora cuando deja de fumar durante un año; sin embargo, los daños dependerán del tiempo de exposición acumulada al tabaco.