El Helicobacter pylori es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer gástrico, advierte el Hospital II-2 Tarapoto.

Nota de prensa
Esta bacteria produce una inflamación crónica en el estómago que puede desencadenar la denominada “cascada de Correa”.
El cáncer gástrico es actualmente uno de los principales problemas de salud pública en el país.

Fotos: Imagen Hospital II -2 Tarapoto

Imagen Institucional

29 de mayo de 2026 - 3:36 p. m.

El Helicobacter pylori es una bacteria considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un cancerígeno tipo 1, debido a su relación directa con el desarrollo del cáncer gástrico. En ese sentido, los especialistas recomiendan fortalecer la prevención y alertar a la población sobre los riesgos asociados a esta infección, promoviendo hábitos saludables, el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado para evitar complicaciones.

La médico gastroenteróloga del Hospital II-2 Tarapoto, Karol Valdivia López, explicó que esta bacteria produce una inflamación crónica en el estómago que puede desencadenar la denominada “cascada de Correa”, proceso que evoluciona desde la inflamación y atrofia gástrica hasta la metaplasia, displasia y finalmente el cáncer gástrico.

Asimismo, indicó que el cáncer gástrico es actualmente uno de los principales problemas de salud pública en el país. “En el Perú es el tercer cáncer más frecuente y constituye la primera causa de muerte por cáncer a nivel nacional”, precisó.

Entre los factores de riesgo asociados a esta enfermedad destacan hábitos prevenibles como el consumo excesivo de sal, el tabaquismo, la mala alimentación y la poca actividad física, los cuales pueden ser modificados para reducir el riesgo de desarrollar esta patología.

La especialista señaló que el Helicobacter pylori suele adquirirse durante la infancia, principalmente en el entorno familiar. Sin embargo, cerca del 80 % de las personas infectadas no presentan síntomas durante muchos años, lo que dificulta su detección temprana.

“Cuando la enfermedad avanza hacia etapas posteriores, los pacientes empiezan a presentar molestias digestivas como dolor abdominal, ardor, gastralgia o distensión abdominal. En esos casos se realiza el diagnóstico y tratamiento correspondiente”, explicó.

Además, recomendó que las personas que presenten síntomas asociados como anemia, pérdida de peso o molestias digestivas persistentes se sometan a una endoscopia, examen que permite detectar no solo la presencia de la bacteria, sino también posibles complicaciones como el cáncer gástrico.

Finalmente, destacó que desde el primer nivel de atención se vienen impulsando estrategias sanitarias orientadas a fortalecer la prevención y educación en salud, con el objetivo de informar a la población sobre las formas de contagio, prevención y tratamiento oportuno del Helicobacter pylori.

“El objetivo es actuar antes de que la enfermedad llegue a fases avanzadas, promoviendo el diagnóstico temprano y la prevención desde la atención primaria”, concluyó.