Alertan que síntomas de IRAS en adultos mayores pueden pasar inadvertidos

Nota de Prensa

10 de mayo de 2009 - 12:00 a. m.

Los síntomas de las enfermedades respiratorias (IRAS) en el adulto mayor pueden pasar inadvertidos y sin embargo pueden representar un serio problema respiratorio, y por ello la familia debe ser el soporte fundamental para detectar a tiempo los síntomas iniciales de esos males, advirtió el Dr. Helver Chávez Jimeno, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Cayetano Heredia del Ministerio de Salud(Minsa).

Señaló que este tipo de casos ocurren con frecuencia entre adultos mayores que tienen otras enfermedades asociadas, donde la infección respiratoria es un cuadro que los descompensa, del que no dan cuenta a sus familiares e inclusive lo pueden ocultar.

Por ello la familia debe estar alerta a si el adulto mayor presenta decaimiento general, si hay secreción nasal, tos y se queja de dolor de garganta, pues en ellos la tos puede no ser tan aparatosa, la fiebre no es tan evidente como en los niños, e inclusive el dolor es menor en esa etapa de la vida, por características propias de la edad.

Por su parte, el Dr. Juan del Canto, responsable de la Etapa de Vida Adulto Mayor del Minsa, expresó que las enfermedades respiratorias agudas ocupan el primer lugar en morbilidad dentro de las estadísticas de este ministerio, males que van desde un resfrío, bronquitis, infecciones virales y bacterianas, hasta neumonía.

Añadió que por la evolución de la edad, las defensas del organismo en el adulto mayor disminuyen, y si eso va acompañado de condiciones no adecuadas como vivienda, alimentación, entre otros; el cuadro se agrava.

“En esta época, por los cambios climáticos empiezan a ocurrir las enfermedades respiratorias. Pero también la persona debe aprender a cuidarse a sí misma, tomar el baño con agua tibia y cubrirse; así mismo evitar consumir bebidas muy frías y evitar cambios bruscos de temperatura”.

En el caso de una eventual gripe de la nueva influenza, reconoció que los adultos mayores serían una población vulnerable, y por ello es importante la comunicación familiar, el alimentarse y arroparse bien; y si ya presenta síntomas, acudir al establecimiento de salud más cercano.

También recomendó que la atención del adulto mayor debe estar a cargo de un profesional capacitado, como un geriatra o gerontólogo.