INSNSB es el primer hospital del país en incorporar tecnología láser de última generación para el tratamiento de quemaduras en pacientes
Nota de prensaSe adquirió dos equipos de procedencia italiana, para el tratamiento de quemaduras hipertróficas y queloides, fortaleciendo su rol como centro de referencia en cirugía plástica para niños quemados.





15 de mayo de 2026 - 10:26 a. m.
El Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja (INSNSB) del Ministerio de Salud adquirió dos equipos láser de última generación que lo posicionan como el único hospital del Perú con esta tecnología aplicada, para fortalecer la atención integral a menores, que presentan lesiones elevadas o gruesas por queloides o cicatrices hipertróficas a consecuencia de secuelas por quemaduras. Esta inversión incluye un láser CO2 fraccionado y un láser vascular Bakiu de Delka de origen italiano, que irradian una luz especial que contribuye a reducir la inflamación y enrojecimiento, el tamaño de las cicatrices y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Con esta tecnología, el INSNSB -centro hospitalario pediátrico de alta complejidad, especializado en atención quirúrgica y médica para niños y adolescentes con categoría III-2-, ofrecerá tratamientos combinados para cicatrices hipertróficas y contracturas post-quemadura sin necesidad de realizar cirugías más complejas. Con ese fin, este viernes, los cirujanos plásticos del Servicio de Hospitalización Quemados del INSNSB, recibieron una inducción técnica y clínica a cargo de especialistas de Delka Innate Ability, empresa proveedora de los equipos.
En la capacitación se explicó que, esta plataforma combina dos tipos de láser, lo que permitirá tratar desde lesiones vasculares superficiales hasta malformaciones vasculares más profundas con mayor precisión y seguridad en niñas, niños y adolescentes. Además de las secuelas por quemaduras, esta tecnología tiene gran utilidad clínica, para el tratamiento de, malformaciones vasculares, verrugas, hemangioma, rosácea, arañas vasculares (pequeñas dilataciones de vasos sanguíneos) y enfermedades inflamatorias como el acné.
En la instrucción se informó que, la acción fraccionada del láser penetra en las capas profundas de la piel, estimulan la regeneración celular y la producción de colágeno, lo que permite reducir notablemente el volumen, color y textura de las cicatrices.
Es así que, el láser CO2 fraccionado actúa sobre la cicatriz generando microcolumnas de calor que rompen el colágeno desorganizado y estimulan la formación de tejido nuevo y más elástico. Esto mejora la flexibilidad, reduce la tirantez y aumenta el rango de movimiento en zonas afectadas como manos, cuello y articulaciones. En el caso del láser vascular Bakiu de Delka, con tecnología Nd:YAG de 1064 nm, se enfoca en los vasos sanguíneos de la cicatriz.
Esta retroalimentación directa de la empresa italiana con el equipo médico del INSNSB, garantiza que el uso de la tecnología sea más segura, eficaz y adaptada a las necesidades de nuestros pacientes pediátricos. La inducción incluyó sesiones teóricas y prácticas, lo cual permitió al equipo liderado la jefa del Banco de Tejidos del INSNSNB, Dra. Leyla Meléndez, familiarizarse con los equipos médicos y estandarizar el abordaje terapéutico.
Por su parte, la directora general del INSNSB, Dra. Zulema Tomas Gonzáles, resaltó que, esta adquisición representa un paso histórico para el INSNSB y para la salud pediátrica del país. “Con el láser CO2 y el Bakiu podemos ofrecer a nuestros pacientes un tratamiento menos invasivo, con menos dolor y con resultados visibles en poco tiempo. No solo salvamos vidas, también devolvemos movilidad, función y esperanza a los niños y sus familias”, señaló.
Destacó además que, estos equipos permitirán reducir la necesidad de cirugías de liberación de contracturas y acortar los tiempos de rehabilitación, beneficiando especialmente a las decenas de niñas, niños y adolescentes, que han sufrido quemaduras graves y que son referidos de todas las regiones del país al INSNSB.
Tecnología actúa sobre la hemoglobina
Con esta tecnología, el INSNSB -centro hospitalario pediátrico de alta complejidad, especializado en atención quirúrgica y médica para niños y adolescentes con categoría III-2-, ofrecerá tratamientos combinados para cicatrices hipertróficas y contracturas post-quemadura sin necesidad de realizar cirugías más complejas. Con ese fin, este viernes, los cirujanos plásticos del Servicio de Hospitalización Quemados del INSNSB, recibieron una inducción técnica y clínica a cargo de especialistas de Delka Innate Ability, empresa proveedora de los equipos.
En la capacitación se explicó que, esta plataforma combina dos tipos de láser, lo que permitirá tratar desde lesiones vasculares superficiales hasta malformaciones vasculares más profundas con mayor precisión y seguridad en niñas, niños y adolescentes. Además de las secuelas por quemaduras, esta tecnología tiene gran utilidad clínica, para el tratamiento de, malformaciones vasculares, verrugas, hemangioma, rosácea, arañas vasculares (pequeñas dilataciones de vasos sanguíneos) y enfermedades inflamatorias como el acné.
En la instrucción se informó que, la acción fraccionada del láser penetra en las capas profundas de la piel, estimulan la regeneración celular y la producción de colágeno, lo que permite reducir notablemente el volumen, color y textura de las cicatrices.
Es así que, el láser CO2 fraccionado actúa sobre la cicatriz generando microcolumnas de calor que rompen el colágeno desorganizado y estimulan la formación de tejido nuevo y más elástico. Esto mejora la flexibilidad, reduce la tirantez y aumenta el rango de movimiento en zonas afectadas como manos, cuello y articulaciones. En el caso del láser vascular Bakiu de Delka, con tecnología Nd:YAG de 1064 nm, se enfoca en los vasos sanguíneos de la cicatriz.
Esta retroalimentación directa de la empresa italiana con el equipo médico del INSNSB, garantiza que el uso de la tecnología sea más segura, eficaz y adaptada a las necesidades de nuestros pacientes pediátricos. La inducción incluyó sesiones teóricas y prácticas, lo cual permitió al equipo liderado la jefa del Banco de Tejidos del INSNSNB, Dra. Leyla Meléndez, familiarizarse con los equipos médicos y estandarizar el abordaje terapéutico.
Por su parte, la directora general del INSNSB, Dra. Zulema Tomas Gonzáles, resaltó que, esta adquisición representa un paso histórico para el INSNSB y para la salud pediátrica del país. “Con el láser CO2 y el Bakiu podemos ofrecer a nuestros pacientes un tratamiento menos invasivo, con menos dolor y con resultados visibles en poco tiempo. No solo salvamos vidas, también devolvemos movilidad, función y esperanza a los niños y sus familias”, señaló.
Destacó además que, estos equipos permitirán reducir la necesidad de cirugías de liberación de contracturas y acortar los tiempos de rehabilitación, beneficiando especialmente a las decenas de niñas, niños y adolescentes, que han sufrido quemaduras graves y que son referidos de todas las regiones del país al INSNSB.
Tecnología actúa sobre la hemoglobina
Durante la capacitación se indicó que, los equipos trabajan con longitudes de onda específicas que utilizan la hemoglobina como cromóforo natural para transferir y transportar el calor hacia la pared endotelial de los vasos sanguíneos. De manera que, la luz absorbida por la sangre es la que determina la respuesta biológica, al coagular de forma selectiva los vasos, se reduce el enrojecimiento, la inflamación y el componente vascular de las lesiones en la piel.
En la inducción- momento previo a la puesta en marcha del equipamiento-, se abordaron los protocolos de uso del láser CO2 fraccionado y del láser vascular Bakiu, parámetros de seguridad en pacientes pediátricos, manejo de complicaciones y criterios de selección de casos.
Cabe resaltar, la llegada de estos equipos contribuirá notamente a mejorar la estética y función de las cicatrices, con impacto directo en la autoestima y reinserción social del niño, a reducir los tiempos de rehabilitación física, al lograr tejidos más flexibles y manejables, mejorando su descanso y estado de ánimo, especialmente permitirá atender a más pacientes del interior del país, al ofrecer un tratamiento ambulatorio que evita hospitalizaciones prolongadas.




