Perfusionistas del INSNSB, expertos que hacen de la precisión y el conocimiento una oportunidad de vida

Nota de prensa
PERFUSIONISTAS DEL INSNSB, EXPERTOS QUE HACEN DE LA PRECISIÓN Y EL CONOCIMIENTO UNA OPORTUNIDAD DE VIDA
PERFUSIONISTAS DEL INSNSB, EXPERTOS QUE HACEN DE LA PRECISIÓN Y EL CONOCIMIENTO UNA OPORTUNIDAD DE VIDA
PERFUSIONISTAS DEL INSNSB, EXPERTOS QUE HACEN DE LA PRECISIÓN Y EL CONOCIMIENTO UNA OPORTUNIDAD DE VIDA
PERFUSIONISTAS DEL INSNSB, EXPERTOS QUE HACEN DE LA PRECISIÓN Y EL CONOCIMIENTO UNA OPORTUNIDAD DE VIDA
PERFUSIONISTAS DEL INSNSB, EXPERTOS QUE HACEN DE LA PRECISIÓN Y EL CONOCIMIENTO UNA OPORTUNIDAD DE VIDA

8 de mayo de 2026 - 4:47 p. m.

Una labor silenciosa, pero esencial para sostener la vida, es la que realizan las enfermeras perfusionistas del Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja (INSNSB). Estas especialistas tienen a su cargo el manejo de la máquina de circulación extracorpórea, tecnología que permite mantener con vida al paciente mientras el corazón se detiene temporalmente durante una cirugía cardiovascular.

Cada 6 de mayo se conmemora el Día Mundial del Perfusionista, fecha que recuerda la primera cirugía cardíaca exitosa con circulación extracorpórea (CEC), realizada en 1953 por el cirujano John H. Gibbon y su esposa, la perfusionista Mary Gibbon, en un hospital de Filadelfia, Estados Unidos.

En el INSNSB, las licenciadas María Bolívar Sonnca, Bertha Peña Ramos, Mery Quea Ticona y Lisset Llanes Dionicio integran el equipo de enfermeras perfusionistas. Su trabajo se desarrolla principalmente en el área de Cirugía Cardiovascular, tanto en sala de operaciones como en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Cardiovascular, acompañando de manera permanente el proceso quirúrgico y la recuperación de los pacientes.

La labor de estas profesionales exige una precisión técnica y capacidad de respuesta inmediata, además de una profunda vocación de servicio y compromiso con la vida. Gracias a su preparación y experiencia, el cirujano puede intervenir el corazón mientras ellas garantizan la oxigenación y circulación sanguínea del paciente, convirtiéndose en un soporte indispensable para el éxito de cada cirugía y para la esperanza de recuperación de cientos de niños.

Para conectar a un paciente a la máquina corazón-pulmón se requiere una formación académica y entrenamiento especializado. “Ese conocimiento y esa pericia para mantener el equilibrio entre las necesidades del paciente y el manejo de la máquina constituyen el gran valor de estos profesionales”, destacó el cirujano cardiovascular Alfredo Hernández.

Aunque en el Perú aún existen pocos perfusionistas, muchos de ellos capacitados en países como Brasil y Chile, el INSNSB cuenta con una importante casuística que contribuye a la formación y fortalecimiento de nuevos especialistas. Según el doctor Hernández, esta preparación demanda un entrenamiento continuo de al menos un año, además de actualización permanente y experiencia clínica constante.

El INSNSB realiza alrededor de 400 cirugías cardiovasculares al año, más de la mitad correspondientes a cardiopatías complejas. Esta intensa actividad permite consolidar la experiencia y pericia de las perfusionistas, quienes permanecen durante toda la intervención monitoreando y asegurando la adecuada oxigenación del paciente.

Asimismo, estas especialistas brindan soporte a otras áreas médicas mediante el manejo de ECMO en pacientes con neumopatías graves o grandes quemaduras, contribuyendo a la recuperación de la función pulmonar. También participan en el uso del sistema de autotransfusión Cell Saver, un equipo ahorrador de sangre utilizado en cirugías de columna, traumatología y neurocirugía, que permite recuperar y retransfundir la sangre perdida por el paciente durante la operación.