INSN fortalece capacitación a especialistas para mejorar diagnóstico y tratamiento de la diabetes tipo 1 en niños
Nota de prensaEspecialista en endocrinología pediátrica explicó los principales criterios basados en la guía nacional que estandariza la atención de esta enfermedad




Fotos: INSN Breña
11 de agosto de 2026 - 3:47 p. m.
Breña, 11/08/2026.- Reconocer los signos de manera oportuna y establecer un tratamiento adecuado puede marcar la diferencia en la evolución de un niño con diabetes mellitus tipo 1 (DM1). Con ese objetivo, el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) desarrolló una capacitación sobre la “Guía de Práctica Clínica para el Diagnóstico y Tratamiento de la Diabetes Mellitus Tipo 1 en Niños, Adolescentes y Adultos”, dirigida al personal de salud de la institución.
La actividad fue promovida de manera articulada por la Oficina de Gestión de la Calidad y el Servicio de Endocrinología y Metabolismo del INSN, como parte de las acciones orientadas a favorecer la incorporación de recomendaciones técnico-clínicas estandarizadas en la atención de los pacientes. El evento contó con la participación del Dr. Rómulo Lu de Lama, jefe del Servicio de Endocrinología y Metabolismo, y tuvo como ponente a la Dra. Martha Calagua, médico endocrinólogo pediatra del mismo servicio.
La guía fue aprobada por el Ministerio de Salud mediante la Resolución Ministerial N° 356-2024-MINSA, publicada el 23 de mayo de 2024, y establece criterios estandarizados para la atención de personas con DM1 en el país. Su aplicación es obligatoria en los establecimientos del Minsa y gobiernos regionales y constituye, además, un documento de referencia para otros integrantes del sistema de salud.
Durante la capacitación, la Dra. Calagua explicó que la diabetes tipo 1 es una enfermedad crónica causada por una deficiencia de insulina y que, en la mayoría de los casos, tiene un origen autoinmune. En este proceso, el sistema inmunitario destruye progresivamente las células beta del páncreas encargadas de producir esta hormona.
Una de las características que dificulta su identificación es que puede atravesar una etapa preclínica sin síntomas, mientras avanza la destrucción de las células pancreáticas. Posteriormente pueden aparecer alteraciones de la glucosa y, finalmente, las manifestaciones clínicas de la enfermedad.
En algunos pacientes, la enfermedad puede detectarse cuando ya existe una descompensación grave denominada cetoacidosis diabética, que puede presentarse con dolor abdominal, náuseas, vómitos, alteración del estado de conciencia y otros signos de descompensación metabólica.
La guía nacional pone especial énfasis en el diagnóstico oportuno y el seguimiento continuo de los pacientes con DM1. El documento establece recomendaciones para la prevención secundaria, el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, así como para mantener el control de la enfermedad y reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo.
Asimismo, contempla la actualización progresiva del manejo de la enfermedad, incluyendo el uso de insulinas análogas, el monitoreo continuo de glucosa y otras tecnologías que pueden contribuir al control metabólico y a la calidad de vida de los pacientes.
Para el Dr. Raffo Escalante Kanashiro, jefe de la Oficina de Gestión de la Calidad, la difusión de este tipo de documentos permite acercar las disposiciones técnico-clínicas nacionales a los profesionales que participan directamente en la atención de niños y adolescentes.
“La divulgación de la guía constituye una oportunidad para acercar su contenido a los profesionales que participan en la atención de niños y adolescentes, favoreciendo su conocimiento y aplicación en la práctica asistencial”, señaló.
Desde la Oficina de Gestión de la Calidad, estas actividades forman parte de las acciones destinadas a fortalecer la mejora continua, la estandarización de los procesos asistenciales y una atención segura, oportuna y centrada en el paciente. En ese sentido, la capacitación busca que las guías y documentos técnico-normativos trasciendan su función como instrumentos de referencia y sean incorporados a la práctica de los profesionales involucrados en la atención.



