El INSM “HD-HN” destaca el rol clave del nutricionista en la salud mental por el Día del Nutricionista
Nota de prensaLos nutrientes de los alimentos favorecen un equilibrio emocional a través de los neurotransmisores del estado de ánimo y además de cuidar la flora intestinal, señalan especialistas.

5 de agosto de 2026 - 3:13 p. m.
En el marco del Día del Nutricionista en el Perú, el Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado - Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”) pone en relieve la trascendental labor que cumplen estos profesionales al integrar el equipo multidisciplinario de salud mental, demostrando que una alimentación equilibrada es un pilar fundamental para el bienestar integral de la persona.
Cada 6 de agosto se conmemora en el país esta importante fecha oficial, establecida para reconocer a los expertos en nutrición que, mediante la educación alimentaria y la promoción de estilos de vida saludables, contribuyen a elevar la calidad de vida de la población. Desde el INSM “HD-HN” se enfatiza que la nutrición clínica y psiquiátrica no es un área aislada, sino un componente vital para la recuperación y estabilización de los usuarios de os servicios de salud mental.
La relación entre lo que consumimos y cómo nos sentimos es directa e inseparable. La Lic. Maribel Reyna Casas, jefa del Servicio de Nutrición del instituto, explica que los nutrientes ingeridos influyen de manera determinante en la producción de neurotransmisores clave para el correcto funcionamiento del cerebro, tales como la serotonina, considerada el neurotransmisor de la felicidad.
Uno de los aspectos más innovadores abordados por los especialistas es el eje intestino-cerebro. La ciencia ha demostrado que una gran parte de los químicos que regulan el estado de ánimo se originan en el sistema digestivo, por lo que una intervención nutricional adecuada ayuda a modular el microbiota intestinal, reduciendo eficazmente los síntomas de estrés crónico, ansiedad y depresión. Asimismo, la labor del nutricionista dentro del equipo multidisciplinario resulta indispensable para manejar los efectos secundarios de los tratamientos farmacológicos. Muchos medicamentos psiquiátricos esenciales suelen provocar ganancia de peso y síndrome metabólico; ante ello, el especialista diseña planes personalizados que previenen complicaciones físicas graves sin interferir con la eficacia médica.
En patologías como los trastornos de la conducta alimentación, tales como la anorexia, bulimia o el trastorno por atracón, el nutricionista actúa codo a codo con psicólogos y psiquiatras. Su misión va mucho más allá de indicar una dieta, enfocándose en reeducar al paciente en su vínculo con los alimentos, desmontar mitos y restaurar su estado nutricional de forma segura. Por el contrario, el consumo frecuente de los llamados estresores alimentarios —como azúcares refinados, grasas saturadas, alcohol y cafeína— actúa negativamente sobre el sistema nervioso, alterando la comunicación entre neuronas y favoreciendo estados de ánimo negativos. Por ello, se recomienda priorizar alimentos protectores de la función cerebral.
Entre los insumos altamente recomendados por el INSM “HD-HN” figuran los pescados ricos en omega-3 como el bonito y la caballa, frutos secos, cereales integrales, frutas, verduras variadas e infusiones naturales como el romero y la valeriana. Del mismo modo, el aporte de vitaminas del complejo B, C y minerales esenciales como el magnesio es clave para estabilizar la actividad neuromuscular. Esta conexión profunda entre nutrición y salud mental comienza desde las etapas más tempranas de la vida. Una alimentación balanceada durante el embarazo, la lactancia y la infancia previene el exceso de peso infantil y protege al menor frente al riesgo de desarrollar problemas emocionales a futuro, consolidando bases sólidas para su desarrollo cognitivo y social.
Actualmente, la labor del Nutricionista en el INSM “HD-HN” es de gran importancia no solo en la prescripción de dietas para diversas enfermedades; sino que participa en la promoción, prevención, recuperación y rehabilitación del estado nutricional, asegurando la seguridad e inocuidad alimentaria y contribuyendo a la salud integral de la persona, la familia.
El INSM “HD-HN” reafirma su compromiso con la salud pública al integrar la nutrición como una herramienta estratégica de rehabilitación psicosocial. Fomentar una dieta equilibrada no solo cuida el cuerpo, sino que fortalece la mente, optimiza la concentración y devuelve al paciente la autonomía y el autocuidado necesarios para una vida plena.
Cada 6 de agosto se conmemora en el país esta importante fecha oficial, establecida para reconocer a los expertos en nutrición que, mediante la educación alimentaria y la promoción de estilos de vida saludables, contribuyen a elevar la calidad de vida de la población. Desde el INSM “HD-HN” se enfatiza que la nutrición clínica y psiquiátrica no es un área aislada, sino un componente vital para la recuperación y estabilización de los usuarios de os servicios de salud mental.
La relación entre lo que consumimos y cómo nos sentimos es directa e inseparable. La Lic. Maribel Reyna Casas, jefa del Servicio de Nutrición del instituto, explica que los nutrientes ingeridos influyen de manera determinante en la producción de neurotransmisores clave para el correcto funcionamiento del cerebro, tales como la serotonina, considerada el neurotransmisor de la felicidad.
Uno de los aspectos más innovadores abordados por los especialistas es el eje intestino-cerebro. La ciencia ha demostrado que una gran parte de los químicos que regulan el estado de ánimo se originan en el sistema digestivo, por lo que una intervención nutricional adecuada ayuda a modular el microbiota intestinal, reduciendo eficazmente los síntomas de estrés crónico, ansiedad y depresión. Asimismo, la labor del nutricionista dentro del equipo multidisciplinario resulta indispensable para manejar los efectos secundarios de los tratamientos farmacológicos. Muchos medicamentos psiquiátricos esenciales suelen provocar ganancia de peso y síndrome metabólico; ante ello, el especialista diseña planes personalizados que previenen complicaciones físicas graves sin interferir con la eficacia médica.
En patologías como los trastornos de la conducta alimentación, tales como la anorexia, bulimia o el trastorno por atracón, el nutricionista actúa codo a codo con psicólogos y psiquiatras. Su misión va mucho más allá de indicar una dieta, enfocándose en reeducar al paciente en su vínculo con los alimentos, desmontar mitos y restaurar su estado nutricional de forma segura. Por el contrario, el consumo frecuente de los llamados estresores alimentarios —como azúcares refinados, grasas saturadas, alcohol y cafeína— actúa negativamente sobre el sistema nervioso, alterando la comunicación entre neuronas y favoreciendo estados de ánimo negativos. Por ello, se recomienda priorizar alimentos protectores de la función cerebral.
Entre los insumos altamente recomendados por el INSM “HD-HN” figuran los pescados ricos en omega-3 como el bonito y la caballa, frutos secos, cereales integrales, frutas, verduras variadas e infusiones naturales como el romero y la valeriana. Del mismo modo, el aporte de vitaminas del complejo B, C y minerales esenciales como el magnesio es clave para estabilizar la actividad neuromuscular. Esta conexión profunda entre nutrición y salud mental comienza desde las etapas más tempranas de la vida. Una alimentación balanceada durante el embarazo, la lactancia y la infancia previene el exceso de peso infantil y protege al menor frente al riesgo de desarrollar problemas emocionales a futuro, consolidando bases sólidas para su desarrollo cognitivo y social.
Actualmente, la labor del Nutricionista en el INSM “HD-HN” es de gran importancia no solo en la prescripción de dietas para diversas enfermedades; sino que participa en la promoción, prevención, recuperación y rehabilitación del estado nutricional, asegurando la seguridad e inocuidad alimentaria y contribuyendo a la salud integral de la persona, la familia.
El INSM “HD-HN” reafirma su compromiso con la salud pública al integrar la nutrición como una herramienta estratégica de rehabilitación psicosocial. Fomentar una dieta equilibrada no solo cuida el cuerpo, sino que fortalece la mente, optimiza la concentración y devuelve al paciente la autonomía y el autocuidado necesarios para una vida plena.