El impacto invisible del “body shaming”: Especialista advierte que la crítica física es el motor de la violencia psicológica en el Perú

Nota de prensa
Experta del INSM “HD-HN” revela que los comentarios negativos sobre la apariencia física detonan cuadros de ansiedad, depresión y trastornos alimenticios en el 48,9 % de mujeres peruanas.
El impacto invisible del “body shaming”: Especialista advierte que la crítica física es el motor de la violencia psicológica en el Perú

5 de mayo de 2026 - 12:31 p. m.

La normalización del body shaming en el Perú ha dejado de ser un tema de "estética" para convertirse en un tema de salud mental pública. Bajo el disfraz de bromas o comentarios bienintencionados sobre el peso o la piel, se esconde una de las formas de violencia psicológica más prevalentes. Según datos de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2023, el 53,8 % de las mujeres declararon haber sido víctimas de violencia psicológica, física o sexual, alguna vez por el esposo o compañero, una cifra que encuentra en la crítica corporal uno de sus disparadores más comunes y peligrosos en el entorno social y digital.

Vanessa Herrera López, médica psiquiatra y directora ejecutiva de la DEIDAE de Salud Colectiva del Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”) del Minsa, advierte que estas descalificaciones generan un estado de alerta constante en las víctimas. No se trata de una exageración; la humillación corporal es una herramienta de control social que enseña a las mujeres que su valor depende exclusivamente de su cercanía a estándares de delgadez inalcanzables. Esta presión, lejos de motivar "salud", lo que realmente provoca son cuadros severos de trastornos alimenticios y una vulnerabilidad emocional extrema. Según encuestas IPSOS de diciembre del año 2023 en zonas urbanas de Perú, 2 de cada 3 mujeres recibieron comentarios no solicitados de su cuerpo. El impacto emocional indica que el 58 % de las afectadas manifestó sentir emociones negativas como incomodidad, inseguridad y molestia. El más frecuente es "has subido de peso" (37 %), seguido de críticas sobre el ajuste de la ropa (19 %). En este contexto, el entorno digital juega un papel crítico: los algoritmos y filtros de redes sociales construyen un "espejismo" de perfección que alimenta comparaciones destructivas. Lo que ocurre en la pantalla no se queda allí; se traduce en una insatisfacción corporal que acompaña a la persona en sus actividades cotidianas, afectando su rendimiento y paz.

Para combatir este ciclo, los especialistas proponen una transición urgente hacia la "neutralidad corporal". A diferencia del optimismo forzado, la neutralidad invita a ver el cuerpo como el vehículo que permite vivir y abrazar, restándole peso como objeto de exhibición constante. Este cambio de enfoque busca reducir la ansiedad que genera el escrutinio público y fomentar una relación más funcional y menos punitiva con la propia imagen, protegiendo así la estabilidad emocional desde la raíz. La educación emocional surge como la herramienta de prevención más poderosa. Herrera López señala que es vital enseñar desde la infancia a detectar señales de alerta de violencia. Establecer límites claros es el primer paso para la sanación individual. Los profesionales de salud mental sugieren frases asertivas como "no pedí tu opinión sobre mi cuerpo" para frenar comentarios intrusivos de familiares o amigos. Proteger el espacio personal no es un acto de mala educación, sino una medida de autodefensa necesaria en una sociedad que cree tener derecho a juzgar la anatomía ajena. El respeto por la privacidad corporal debe ser la norma, no la excepción. Asimismo, se recomienda una "desintoxicación digital" consciente. Seguir cuentas que promueven la perfección irreal solo profundiza la sensación de insuficiencia. El acto de dejar de seguir perfiles que disparan la inseguridad es un paso fundamental de amor propio. Entender que las imágenes en redes están mediadas por luces, ángulos y edición profesional ayuda a romper el hechizo de la comparación constante y a recuperar el control sobre el bienestar emocional.

La salud mental en el Perú requiere que miremos más allá de la superficie y entendamos el peso real de nuestras palabras. Al transformar nuestras interacciones y fomentar la aceptación, no solo protegemos a las generaciones actuales, sino que construimos un futuro donde el valor humano no se mida en centímetros o kilos, sino en la dignidad y el derecho a vivir sin miedo al juicio.

Si notas que una persona evita mirarse al espejo, deja de participar en actividades sociales, cambia sus hábitos alimentarios, se siente constantemente incómoda con su cuerpo o experimenta vergüenza tras comentarios sobre su apariencia, antes de ignorar estas señales, recuerda que esta presión, lejos de ser motivadora, se asocia significativamente con una mayor prevalencia de depresión, ansiedad, insomnio y trastornos de la conducta alimentaria.

Recuerda que existen servicios de salud mental en centros de salud y puedes llamar a la línea 113, opción 5. Asimismo, evite realizar comentarios sobre el cuerpo de otras personas, pueden generar malestar emocional y afectar la salud mental.