Cuando el cerebro vuelve a aprender
Artículo
31 de julio de 2026
Artículo
Autora: Lic. Mabel Duque Quintana - Licenciada en Psicología de la DEIDAE de Adultos y Adultos Mayores. Magíster en Psicología clínica y de la salud. Segunda Especialidad en Neuropsicología.
El hecho de unir palabras, de recordar una lista de elementos o de encontrar las diferencias entre dos imágenes puede parecer una actividad sencilla, incluso lúdica. Sin embargo, si una tarea ha sido seleccionada después de realizar una evaluación profesional y responde a una necesidad concreta y se implica en la vida cotidiana, entonces deja de ser un ejercicio aislado y puede ser un recurso más para realizar una reorganización de la jornada, para preparar una comida, para proseguir una conversación o para tomar decisiones de una manera más segura.
Estimular no es lo mismo que rehabilitar
La estimulación cognitiva se refiere al conjunto de actividades que se utilizan para movilizar de forma general capacidades como la atención, la memoria, el lenguaje, la orientación o las funciones ejecutivas. Se utiliza para mantener activa la actividad mental, para fomentar la participación y para acompañar un envejecimiento normal, aquellas quejas subjetivas de memoria o algunos cuadros de deterioro cognitivo. Busca movilizar recursos cognitivos de una forma amplia, agradable y significativa (Woods et al., 2023).
Por el contrario, la rehabilitación cognitiva, comienza a partir de una alteración que ha sido detectada previamente a partir del proceso de evaluación neuropsicológica, se organiza como un proceso clínico individualizado. No persigue únicamente “ejercitar la memoria”, sino que persigue disminuir el impacto que una determinada dificultad cognitiva puede producir sobre la autonomía, los estudios, el trabajo, las relaciones, actividades de la vida diaria, etc. Por ello establece metas funcionales, elige estrategias específicas y valora en qué medida los aprendizajes se trasladan a la vida real (Cicerone et al., 2019; Wilson et al., 2009).
La diferencia puede resumirse así: estimular es activar y mantener capacidades, rehabilitar es actuar sobre dificultades que afectan el funcionamiento para recuperar, compensar o mantener la mayor independencia posible. Aun así, no son categorías rígidas y excluyentes. La rehabilitación va especialmente vinculada a la situación de accidente cerebrovascular, traumatismo craneoencefálico, lesión cerebral adquirida u otras lesiones similares, pero la rehabilitación también puede corresponder a enfermedades neurodegenerativas donde pueden o bien detectarse objetivos personales y funcionales. De hecho, se ha podido verificar que una intervención individualizada puede ayudar a personas con demencia inicial a desenvolverse mejor en metas cotidianas concretas (Clare et al., 2019).
Más que lápiz y papel
La neuropsicología de la rehabilitación no se limita a que una persona obtenga un mayor rendimiento en una prueba. Su verdadero valor se muestra fuera del consultorio: recordar una cita, manejar una cantidad de dinero, retomar una responsabilidad laboral, orientarse en una ruta conocida o hablar sin perder constantemente el hilo de lo que se está diciendo. La rehabilitación para la OMS es el total de todas las intervenciones para optimizar el funcionamiento y minimizar la discapacidad en interacción con el ambiente. Esto significa que el centro no es solo la función alterada, sino la persona, sus metas y los lugares a los que quiere volver a acudir (OMS, 2024).
Por eso, la misma actividad no tiene un mismo valor para todos. Puede ser que una tarea de planificación ayude a un estudiante a organizar sus horarios; a un adulto le ayude a retomar responsabilidades laborales; o a una persona de edad avanzada a continuar una secuencia de su medicación con seguridad. El valor terapéutico no se encuentra únicamente en la hoja, la aplicación o el juego, sino en la relación de la actividad, la dificultad observada y la meta que la persona considera importante.
El cerebro puede reorganizarse
La razón de ser de las intervenciones tiene que ver con la neuroplasticidad: la capacidad que tiene el sistema nervioso para cambiar las conexiones entre las neuronas como respuesta al aprendizaje, a la experiencia o a una lesión. La práctica específica, repetida y progresiva puede favorecer nuevas formas de procesamiento y permitir que las capacidades conservadas puedan ayudar a las que no lo están (Kleim & Jones, 2008).
Repetir una tarea muchas veces no hace que todo funcione mejor. La intervención requiere de un nivel de dificultad justo, de objetivos accesibles, de feedback y de oportunidades para aplicar lo aprendido en situaciones de la vida cotidiana. Hay casos en los que la intención es recuperar una función, pero otros pueden ser conservarla o compensarla realizando agendas, alarmas, calendarios visuales, rutinas, señalizaciones del hogar o aplicaciones. Estas ayudas no son un signo de que haya algo que no funcione, sino puentes hacia una vida más autónoma y segura.
Del consultorio a la vida cotidiana
La familia también es parte del proceso. Un entorno familiar que comprenda las dificultades cognitivas puede ayudar a reforzar estrategias, a disminuir las frustraciones y a facilitar la generalización de lo aprendido. Rehabilitar no es solamente trabajar con un cerebro lesionado o enfermo, sino acompañar a una persona dentro de su historia, dentro de sus vínculos y dentro de sus compromisos. Por eso, el abordaje puede incluir la psicoeducación, la regulación emocional, la adaptación del medio y la coordinación interdisciplinaria.
Un desafío para el Perú
En el propio país, el envejecimiento de la población y el creciente número de los trastornos neurocognitivos justifican la importancia de la detección anticipada, de la evaluación especializada y del acceso a las intervenciones adecuadas. El Plan Nacional para la Prevención y Tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer y Otras Demencias 2026-2028 enuncia la intención de fortalecer la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención familiar y la inclusión de las personas con el deterioro cognitivo y la demencia (Ministerio de Salud del Perú, 2025). Esta situación también contempla la necesidad de contar con profesionales formados, servicios alejados de las grandes ciudades y programas adecuados a la diversidad cultural existente en el país.
Las tecnologías y la telerehabilitación pueden acortar las distancias en la atención, si bien necesitan ser acompañadas por la evaluación, el seguimiento y la definición de objetivos clínicos. Ninguna plataforma puede suplantar el razonamiento profesional, ni el vínculo humano que sostiene el proceso terapéutico.
El ejercicio es el medio; la vida es la meta
Detrás de cada actividad bien elegida hay una intención humana muy real: que vuelva a salir una conversación, siga una receta, organice su dinero, recupere sus aprendizajes, tome decisiones con menor dependencia. Allí está la esencia de la rehabilitación neuropsicológica.
Cuando los ejercicios o las actividades son parte de un plan individual, funcional e interdisciplinario, dejan de ser un montón de fichas. Se convierten en oportunidades donde recuperar capacidades, aprender estrategias y volver a construir espacios de autonomía, de identidad y de participación. Porque estimular puede mantener activo el cerebro; rehabilitar pretende que ese aprendizaje recupere un espacio en la vida.
Referencias
Autora: Lic. Mabel Duque Quintana - Licenciada en Psicología de la DEIDAE de Adultos y Adultos Mayores. Magíster en Psicología clínica y de la salud. Segunda Especialidad en Neuropsicología.
El hecho de unir palabras, de recordar una lista de elementos o de encontrar las diferencias entre dos imágenes puede parecer una actividad sencilla, incluso lúdica. Sin embargo, si una tarea ha sido seleccionada después de realizar una evaluación profesional y responde a una necesidad concreta y se implica en la vida cotidiana, entonces deja de ser un ejercicio aislado y puede ser un recurso más para realizar una reorganización de la jornada, para preparar una comida, para proseguir una conversación o para tomar decisiones de una manera más segura.
Estimular no es lo mismo que rehabilitar
La estimulación cognitiva se refiere al conjunto de actividades que se utilizan para movilizar de forma general capacidades como la atención, la memoria, el lenguaje, la orientación o las funciones ejecutivas. Se utiliza para mantener activa la actividad mental, para fomentar la participación y para acompañar un envejecimiento normal, aquellas quejas subjetivas de memoria o algunos cuadros de deterioro cognitivo. Busca movilizar recursos cognitivos de una forma amplia, agradable y significativa (Woods et al., 2023).
Por el contrario, la rehabilitación cognitiva, comienza a partir de una alteración que ha sido detectada previamente a partir del proceso de evaluación neuropsicológica, se organiza como un proceso clínico individualizado. No persigue únicamente “ejercitar la memoria”, sino que persigue disminuir el impacto que una determinada dificultad cognitiva puede producir sobre la autonomía, los estudios, el trabajo, las relaciones, actividades de la vida diaria, etc. Por ello establece metas funcionales, elige estrategias específicas y valora en qué medida los aprendizajes se trasladan a la vida real (Cicerone et al., 2019; Wilson et al., 2009).
La diferencia puede resumirse así: estimular es activar y mantener capacidades, rehabilitar es actuar sobre dificultades que afectan el funcionamiento para recuperar, compensar o mantener la mayor independencia posible. Aun así, no son categorías rígidas y excluyentes. La rehabilitación va especialmente vinculada a la situación de accidente cerebrovascular, traumatismo craneoencefálico, lesión cerebral adquirida u otras lesiones similares, pero la rehabilitación también puede corresponder a enfermedades neurodegenerativas donde pueden o bien detectarse objetivos personales y funcionales. De hecho, se ha podido verificar que una intervención individualizada puede ayudar a personas con demencia inicial a desenvolverse mejor en metas cotidianas concretas (Clare et al., 2019).
Más que lápiz y papel
La neuropsicología de la rehabilitación no se limita a que una persona obtenga un mayor rendimiento en una prueba. Su verdadero valor se muestra fuera del consultorio: recordar una cita, manejar una cantidad de dinero, retomar una responsabilidad laboral, orientarse en una ruta conocida o hablar sin perder constantemente el hilo de lo que se está diciendo. La rehabilitación para la OMS es el total de todas las intervenciones para optimizar el funcionamiento y minimizar la discapacidad en interacción con el ambiente. Esto significa que el centro no es solo la función alterada, sino la persona, sus metas y los lugares a los que quiere volver a acudir (OMS, 2024).
Por eso, la misma actividad no tiene un mismo valor para todos. Puede ser que una tarea de planificación ayude a un estudiante a organizar sus horarios; a un adulto le ayude a retomar responsabilidades laborales; o a una persona de edad avanzada a continuar una secuencia de su medicación con seguridad. El valor terapéutico no se encuentra únicamente en la hoja, la aplicación o el juego, sino en la relación de la actividad, la dificultad observada y la meta que la persona considera importante.
El cerebro puede reorganizarse
La razón de ser de las intervenciones tiene que ver con la neuroplasticidad: la capacidad que tiene el sistema nervioso para cambiar las conexiones entre las neuronas como respuesta al aprendizaje, a la experiencia o a una lesión. La práctica específica, repetida y progresiva puede favorecer nuevas formas de procesamiento y permitir que las capacidades conservadas puedan ayudar a las que no lo están (Kleim & Jones, 2008).
Repetir una tarea muchas veces no hace que todo funcione mejor. La intervención requiere de un nivel de dificultad justo, de objetivos accesibles, de feedback y de oportunidades para aplicar lo aprendido en situaciones de la vida cotidiana. Hay casos en los que la intención es recuperar una función, pero otros pueden ser conservarla o compensarla realizando agendas, alarmas, calendarios visuales, rutinas, señalizaciones del hogar o aplicaciones. Estas ayudas no son un signo de que haya algo que no funcione, sino puentes hacia una vida más autónoma y segura.
Del consultorio a la vida cotidiana
La familia también es parte del proceso. Un entorno familiar que comprenda las dificultades cognitivas puede ayudar a reforzar estrategias, a disminuir las frustraciones y a facilitar la generalización de lo aprendido. Rehabilitar no es solamente trabajar con un cerebro lesionado o enfermo, sino acompañar a una persona dentro de su historia, dentro de sus vínculos y dentro de sus compromisos. Por eso, el abordaje puede incluir la psicoeducación, la regulación emocional, la adaptación del medio y la coordinación interdisciplinaria.
Un desafío para el Perú
En el propio país, el envejecimiento de la población y el creciente número de los trastornos neurocognitivos justifican la importancia de la detección anticipada, de la evaluación especializada y del acceso a las intervenciones adecuadas. El Plan Nacional para la Prevención y Tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer y Otras Demencias 2026-2028 enuncia la intención de fortalecer la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención familiar y la inclusión de las personas con el deterioro cognitivo y la demencia (Ministerio de Salud del Perú, 2025). Esta situación también contempla la necesidad de contar con profesionales formados, servicios alejados de las grandes ciudades y programas adecuados a la diversidad cultural existente en el país.
Las tecnologías y la telerehabilitación pueden acortar las distancias en la atención, si bien necesitan ser acompañadas por la evaluación, el seguimiento y la definición de objetivos clínicos. Ninguna plataforma puede suplantar el razonamiento profesional, ni el vínculo humano que sostiene el proceso terapéutico.
El ejercicio es el medio; la vida es la meta
Detrás de cada actividad bien elegida hay una intención humana muy real: que vuelva a salir una conversación, siga una receta, organice su dinero, recupere sus aprendizajes, tome decisiones con menor dependencia. Allí está la esencia de la rehabilitación neuropsicológica.
Cuando los ejercicios o las actividades son parte de un plan individual, funcional e interdisciplinario, dejan de ser un montón de fichas. Se convierten en oportunidades donde recuperar capacidades, aprender estrategias y volver a construir espacios de autonomía, de identidad y de participación. Porque estimular puede mantener activo el cerebro; rehabilitar pretende que ese aprendizaje recupere un espacio en la vida.
Referencias
- Cicerone, K. D., Goldin, Y., Ganci, K., Rosenbaum, A., Wethe, J. V., Langenbahn, D. M., Malec, J. F., Bergquist, T. F., Kingsley, K., Nagele, D., Trexler, L., Fraas, M., Bogdanova, Y., & Harley, J. P. (2019). Evidence-based cognitive rehabilitation: Systematic review of the literature from 2009 through 2014. Archives of Physical Medicine and Rehabilitation, 100(8), 1515-1533. https://doi.org/10.1016/j.apmr.2019.02.011.
- Clare, L., Kudlicka, A., Oyebode, J. R., Jones, R. W., Bayer, A., Leroi, I., Kopelman, M., James, I., Culverwell, A., Pool, J., Brand, A., Henderson, C., Hoare, Z., Knapp, M., & Woods, R. (2019). Individual goal-oriented cognitive rehabilitation to improve everyday functioning for people with early-stage dementia: A multi-centre randomised controlled trial (the GREAT trial). International Journal of Geriatric Psychiatry, 34(5), 709-721. https://doi.org/10.1002/gps.5076.
- Kleim, J. A., & Jones, T. A. (2008). Principles of experience-dependent neural plasticity: Implications for rehabilitation after brain damage. Journal of Speech, Language, and Hearing Research, 51(1), S225-S239. https://doi.org/10.1044/1092-4388(2008/018).
- Ministerio de Salud del Perú. (2025). Plan Nacional para la Prevención y Tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer y Otras Demencias, periodo 2026-2028. Resolución Ministerial N.° 842-2025-MINSA. https://www.gob.pe/institucion/minsa/informes-publicaciones/7763247.
- Organización Mundial de la Salud. (2024, 22 de abril). Rehabilitation. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/rehabilitation.
- Wilson, B. A., Gracey, F., Evans, J. J., & Bateman, A. (2009). Neuropsychological rehabilitation: Theory, models, therapy and outcome. Cambridge University Press.
- Woods, B., Rai, H. K., Elliott, E., Aguirre, E., Orrell, M., & Spector, A. (2023). Cognitive stimulation to improve cognitive functioning in people with dementia. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2023(1), Article CD005562. https://doi.org/10.1002/14651858.CD005562.pub3
.jpeg)