¿Sabes qué pasa con los medicamentos después de usarlos?
Nota de prensaEl INS te orienta sobre la ecofarmacovigilancia y su impacto en la salud y el ambiente




19 de febrero de 2026 - 12:35 p. m.
La ecofarmacovigilancia es el seguimiento y control de los efectos adversos de los medicamentos en el medio ambiente, más aún de los efectos que los medicamentos pueden ocasionar generando contaminación, cuando son desechados de forma inadecuada y terminan afectando el agua, el suelo y, finalmente, la salud de las personas. No solo se trata de curar enfermedades, sino de prevenir las enfermedades. En este campo, el Instituto Nacional de Salud (INS) cumple un rol fundamental al generar evidencia científica y orientar acciones para una gestión responsable de los medicamentos en el país.
En la vida diaria, el mal manejo de medicamentos ocurre con más frecuencia de lo que se cree. Por ejemplo, cuando la población bota medicamentos no utilizados o vencidos a la basura, los arroja por el lavadero o el inodoro, o los guarda por largos periodos sin control, o los comparte sin indicación médica. Estas malas prácticas permiten que los componentes de los medicamentos lleguen al agua y al entorno natural, donde pueden permanecer por mucho tiempo y generar riesgos silenciosos.
Precisamente, con el objetivo de informar, prevenir y fortalecer capacidades, el INS, a través del Centro Nacional de Producción y Bienes Estratégicos de Salud Pública (CNPB), realizó la capacitación virtual “Principios Básicos de Ecofarmacovigilancia”, dirigida a sensibilizar sobre el impacto ambiental de los medicamentos y la importancia de su adecuada disposición final.
Precisamente, con el objetivo de informar, prevenir y fortalecer capacidades, el INS, a través del Centro Nacional de Producción y Bienes Estratégicos de Salud Pública (CNPB), realizó la capacitación virtual “Principios Básicos de Ecofarmacovigilancia”, dirigida a sensibilizar sobre el impacto ambiental de los medicamentos y la importancia de su adecuada disposición final.
Dicha actividad realizada en el marco del Plan de Desarrollo de las Personas (PDP) 2025, estuvo a cargo del químico farmacéutico Jorge Alberto Fernández Vargas, especialista del Centro Nacional de Control de Calidad del INS, quien explicó que los residuos farmacéuticos pueden llegar al ambiente por diversas vías: el desecho inadecuado en los hogares, la eliminación de sustancias activas a través de la orina y las heces humanas y animales, así como por aguas residuales de hospitales e industrias que no reciben un tratamiento adecuado.
El especialista alertó que algunos medicamentos, como antibióticos, antiinflamatorios, hormonas y antidepresivos, pueden afectar la vida en ríos, lagos y mares, incluso en cantidades muy pequeñas. Estos residuos pueden alterar la calidad del agua y generar problemas de salud pública, como el aumento de la resistencia a los antibióticos.
Durante la capacitación se remarcó que, aunque en otros países la ecofarmacovigilancia ya cuenta con normas y sistemas más desarrollados, en el Perú aún se encuentra en proceso de fortalecimiento. Por ello, resulta clave promover la prevención, la educación y la participación activa de la ciudadanía.
Uno de los mensajes centrales fue que el medicamento no termina su ciclo cuando deja de usarse. Su destino final puede tener consecuencias para el ambiente y, a largo plazo, volver a afectar la salud de las personas. En ese sentido, el INS orienta a la población a no desechar medicamentos en la basura ni en el desagüe, y a llevarlos a los puntos de acopio autorizados para su disposición segura.
Para mayor información sobre los puntos de acopio de medicamentos vencidos y no utilizados a nivel nacional, la ciudadanía puede consultar el portal: https://www.digemid.minsa.gob.pe/Archivos/PortalWeb/Informativo/Contrafalme/Puntos_Acopio/PUNTOS_ACOPIO_REGIONES_02-2025.pdf
Finalmente, el INS reafirma su compromiso con la investigación científica, la vigilancia sanitaria y la educación en salud, promoviendo el trabajo conjunto entre el Estado, los profesionales de la salud, la industria, la academia y la ciudadanía, para consolidar la ecofarmacovigilancia como una herramienta clave para cuidar el agua, el entorno donde vivimos y la salud de todos.
Finalmente, el INS reafirma su compromiso con la investigación científica, la vigilancia sanitaria y la educación en salud, promoviendo el trabajo conjunto entre el Estado, los profesionales de la salud, la industria, la academia y la ciudadanía, para consolidar la ecofarmacovigilancia como una herramienta clave para cuidar el agua, el entorno donde vivimos y la salud de todos.



