Ingemmet identifica 70 zonas críticas por peligros geológicos en Puno y 14 en Ica

Nota de prensa
Movimientos en masa y procesos geohidrológicos representan peligro alto para población, viviendas e infraestructura ante lluvias intensas.
Deslizamiento en Puno
Zonas críticas de Puno
Zonas críticas de Ica

2 de marzo de 2026 - 10:26 a. m.

El Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), a través de estudios técnicos e investigaciones que incluyen trabajos de campo, identificó un total de 70 zonas críticas por peligros geológicos en el departamento de Puno y 14 en el departamento de Ica, con lugares de influencia en población, infraestructura y actividades económicas.

En Puno, la provincia de Azángaro concentra el mayor número de registros con 15 zonas críticas, seguida de Melgar (12), Sandia (11), Carabaya (8), y Puno (7). Estas zonas se encuentran expuestas principalmente a flujos de detritos (huaicos), flujos de lodo, derrumbes, caídas de rocas, deslizamientos, inundaciones y erosiones fluviales, entre otros procesos.

Por otro lado, en el departamento de Ica se reportaron 14 zonas críticas distribuidas en las provincias de Ica (4), Palpa (3), Pisco (3), Chincha (2) y Nazca (2). Al igual que en Puno, los peligros identificados corresponden a movimientos en masa y procesos geohidrológicos que se activan o intensifican durante periodos de lluvias.

Los movimientos en masa, como deslizamientos, caídas de rocas y huaicos, suelen ocurrir en laderas de fuerte pendiente, zonas con roca fracturada y suelos poco consolidados. Por su parte, las inundaciones y la erosión fluvial afectan principalmente a sectores ubicados en márgenes de ríos y quebradas.

La ocupación de laderas inestables, cauces de quebradas o planicies susceptibles a inundación, sin adecuada planificación territorial, incrementa la vulnerabilidad de la población y de la infraestructura pública y privada.

Como parte de su labor técnica, el Ingemmet formula recomendaciones orientadas a la prevención y/o mitigación del peligro, entre ellas: restringir la ocupación en zonas de peligro alto, limpieza y canalización de cauces de quebradas y ríos, evitar la habilitación urbana de lugares con pendiente fuerte del terreno, sensibilización de la población ante los peligros a los que están expuestos, entre otras.