IIAP descubre nuevas especies en la Amazonía peruana

Nota de prensa
Expedición científica identificó una posible rana del género Chiasmocleis y un pez del género Ancistrus, además de documentar la riqueza biológica y los saberes del pueblo Yanesha, en Pasco.
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Fotos: Imagen Institucional

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26 de junio de 2026 - 12:11 p. m.

Una expedición científica del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, identificó dos posibles nuevas especies para la ciencia en la Reserva Comunal Yanesha, ubicada en Pasco. Las actividades de campo se desarrollaron del 28 de abril al 30 de mayo de 2026, período en el que el equipo evaluó el estado de la fauna y la flora, además de los conocimientos tradicionales de las comunidades nativas yanesha asentadas en la zona de amortiguamiento.

El herpetólogo Omar Rojas detectó durante muestreos nocturnos una posible nueva especie de rana del género Chiasmocleis. Señaló que estos anfibios son miniaturizados y presentan modificaciones externas como la reducción de falanges en los dedos de las manos y los pies, e incluso fusiones vertebrales. Informó que los ejemplares hallados en la reserva no superan los dos centímetros de tamaño corporal, lo que, sumado a su coloración marrón oscura, dificultó notablemente su hallazgo.

“Debido a algunas características externas y a su distribución, intuimos que esta especie es nueva; sin embargo, serán necesarios estudios genéticos más detallados para confirmar esta hipótesis”, aseguró.

Por su parte, el ictiólogo Morgan Ruiz evaluó diez puntos estratégicos en ríos y quebradas de aguas rápidas, donde recolectó más de 37 especies ícticas. Allí detectó un ejemplar que podría ser desconocido para la ciencia, perteneciente al género Ancistrus, que se caracteriza por presentar franjas laterales oscuras de baja intensidad en los flancos, además de manchas blancas limitadas a la cabeza y a la región dorsal.

“La evaluación fluvial en la zona no solo arrojó este potencial descubrimiento, sino que también identificó especies clave para la alimentación local, como el boquichico, la corvina y la carachama, junto a variedades de alto interés ornamental entre las que destaca la mojarra de líneas rojas y la carachama barbuda”, informó el especialista.

La expedición también reveló una notable diversidad de aves. El ornitólogo Francisco Vásquez, mediante censos visuales y grabaciones de vocalizaciones, registró bandadas mixtas con hasta diez especies de tangaras y cerca de 50 ejemplares agrupados. También tomó nota del Gallito de las Rocas Andino o Tunki (Rupicola peruvianus), con un nido activo y una hembra en incubación.

Los resultados incluyeron además las 31 especies de escarabajos coprófagos recolectadas por el entomólogo Julio Grandez. Este hallazgo confirma el buen estado de conservación de la reserva y aportan registros inéditos para la Selva Central.

La mastozoóloga Claudia Ramos capturó, con redes de neblina y grabadoras acústicas, 120 murciélagos de 26 especies, de los cuales el 70 % dispersa semillas en los bosques premontanos. Mientras Elvis Valderrama levantó un inventario de más de 300 especies de plantas, con posibles reportes nuevos para el departamento de Pasco.

Finalmente, los investigadores Margarita del Águila y Pedro Pérez lideraron el componente social en tres comunidades nativas y sus respectivos sectores: San Pedro de Pichanáz (San Pedro, Azulis y San Francisco), Alto Iscozacín (Alto Iscozacín, Puerto Herrera y Chontilla) y Santa Rosa de Pichanáz (Santa Rosa y Santo Domingo), donde catalogaron más de 120 plantas medicinales y de uso ritual. Durante este proceso, los pobladores locales alertaron sobre los impactos de la deforestación, tales como el aumento de la temperatura y la escasez de fauna mayor.

La expedición científica del IIAP estuvo integrada por Elvis Valderrama, Julio Grandez, Morgan Ruiz, Claudia Ramos, Francisco Vásquez y Omar Rojas, junto a asistentes de campo, guías locales y guardaparques. Durante su permanencia en la Reserva Comunal Yanesha registraron flora, peces, insectos, anfibios, reptiles, aves y murciélagos en dos sectores del área protegida.

El estudio recibió el respaldo del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado y de la jefatura de la Reserva Comunal Yanesha, a través del liderazgo de Luis Muñoz y del apoyo técnico de los analistas Drilda Anticona y Jhojan Doñe, además del equipo de guardaparques. También participó el Parque Nacional Yanachaga Chemillén.

De igual manera, la Asociación para el Manejo y Conservación de la Reserva Comunal Yanesha, junto a los jefes indígenas de las comunidades de Alto Iscozacín, San Pedro Pichanáz y Santa Rosa de Pichanáz, coordinó las actividades previas y facilitó la presentación del estudio a todos los habitantes de la zona.

La Reserva Comunal Yanesha fue creada en 1988 y constituye la primera de su categoría en el país. Con más de 34 000 hectáreas de bosques de selva alta, alberga miles de especies de flora y fauna, entre ellas el jaguar y el lobo de río, considerados vulnerables.