Columna de Opinión |La investigación científica y los incendios forestales

Nota Informativa
Por: Ricardo Zubieta, investigador científico del IGP
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Fotos: IGP

Unidad Funcional de Comunicaciones

28 de setiembre de 2026 - 11:55 a. m.

En 2016, los incendios forestales que afectaron Cajamarca y Lambayeque llevaron al Gobierno a declarar el Estado de Emergencia. En ese momento, las autoridades reconocieron que el país no contaba con protocolos adecuados para enfrentar este tipo de crisis.

Desde entonces, las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD) han adoptado diversas medidas de gestión prospectiva, correctiva y reactiva. Sin embargo, la investigación científica muestra que es necesario equilibrar estos tres componentes y no concentrar los esfuerzos únicamente en responder cuando el incendio ya comenzó.

En el marco de la gestión prospectiva, orientada a prevenir nuevos riesgos, el Instituto Geofísico del Perú (IGP), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente (MINAM), genera conocimiento para identificar cómo y cuándo se distribuye el peligro de incendios forestales en el territorio peruano.

Un reciente estudio del IGP, publicado en Remote Sensing Applications: Society and Environment (https://doi.org/10.1016/j.rsase.2026.102239 ), propone monitorear mediante satélites la humedad de la vegetación y su relación con los periodos sin lluvias. Esta información es importante porque el peligro de incendios aumenta en zonas donde se utiliza el fuego para actividades agrícolas y ganaderas, especialmente cuando la vegetación permanece seca durante periodos prolongados de sequía o ausencia de lluvias.

La ciencia puede, así, ayudar a identificar con anticipación las condiciones que favorecen la propagación del fuego y orientar mejor las acciones de prevención.

En cuanto a la gestión correctiva, un estudio del IGP publicado en International Journal of Wildland Fire (https://doi.org/10.1071/WF26012) destaca el uso de la quema controlada en otros países de Sudamérica como parte del Manejo Integral del Fuego (MIF). Bajo condiciones planificadas y con criterios técnicos, esta herramienta puede reducir la acumulación de vegetación que sirve como combustible y contribuir a disminuir la severidad de futuros incendios.

En 2024, incendios forestales severos ocasionaron pérdidas de vidas y afectaron miles de hectáreas de bosques. Ante esta situación, el Gobierno declaró el Estado de Emergencia en Ucayali, San Martín y Amazonas. En 2025 se aprobó el Plan Multisectorial ante Incendios Forestales 2025-2027, con la participación de distintos sectores.

En este contexto, es relevante que el MINAM haya creado en 2026 un Grupo de Trabajo Sectorial para elaborar instrumentos que promuevan el Manejo Integral del Fuego. Este esfuerzo puede contribuir a una gestión más preventiva y articulada, considerando la experiencia regional y las particularidades de nuestros ecosistemas andino-amazónicos.

Los incendios forestales no se enfrentan solo cuando las llamas avanzan. También se previenen con investigación, información, planificación y coordinación. Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar.

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