MINAM: A raíz del sismo en Chupaca, IGP confirma la relación suelo- estructura
Nota de prensa· Investigación científica revela que las condiciones locales del suelo fueron determinantes en la distribución de los daños ocasionados por el sismo de magnitud 5.4 ocurrido el 18 de julio en





Fotos: IGP
21 de agosto de 2026 - 2:51 p. m.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente (MINAM), presentó esta mañana los aspectos sismotectónicos del sismo de Chupaca, de magnitud 5.4, ocurrido el 18 de julio de 2026. La presentación se realizó en el Auditorio Institucional del Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental Junín y permitió dar a conocer los principales resultados de las investigaciones realizadas tras el evento.
El jefe institucional del IGP, Dr. Hernando Tavera, explicó que el sismo tuvo su epicentro a 14 kilómetros al sur-suroeste de Chupaca y se originó por la reactivación de la falla Altos del Mantaro, ubicada en el extremo suroeste del valle del Mantaro. El movimiento ocurrió a una profundidad de 9.5 kilómetros y generó niveles de sacudimiento del suelo de hasta 75 cm/s², capaces de ocasionar el colapso parcial o total de estructuras de adobe. Asimismo, una réplica de magnitud 5.0 provocó el colapso de viviendas que ya habían sido afectadas por el sismo principal.
Uno de los principales hallazgos del estudio es que los daños no se distribuyeron de manera uniforme, sino que estuvieron fuertemente condicionados por las características locales del suelo. En determinados sectores, el suelo amplificó el movimiento sísmico en más de 2.5 veces, principalmente en los anexos Tinyari Chico y Pumpunya, así como en los barrios Pachacútec y Estrellita. En estas zonas también se reportaron daños estructurales, principalmente en viviendas de adobe. En contraste, localidades cercanas registraron afectaciones mínimas, evidenciando la influencia de las condiciones particulares del subsuelo.
“Este sismo nos demuestra que no basta con conocer la magnitud de un evento; también debemos conocer cómo responde el suelo en cada lugar. Dos viviendas ubicadas a pocos metros pueden experimentar niveles de movimiento y daños completamente diferentes. Esta información científica debe servir para tomar mejores decisiones y reducir el riesgo de nuestras ciudades”, señaló el titular del IGP.
También se identificaron derrumbes de tierra y rocas en el cerro Pucaá, en el barrio Estrellita, los cuales son recurrentes y podrían reactivarse durante periodos de lluvias mediante deslizamientos y flujos de detritos. Asimismo, la investigación permitió caracterizar la falla Altos del Mantaro, de aproximadamente 32 kilómetros de longitud. Los resultados constituyen información científica clave para las autoridades y población de Junín, al contribuir con la planificación urbana, evaluación de edificaciones y fortalecimiento de la preparación frente a futuros sismos.
El jefe del IGP, Dr. Hernando Tavera, realizó la entrega del estudio a las autoridades locales y representantes institucionales presentes, entre ellos Timoteo Manivela Guerra, alcalde de Chongos Bajo; Juan Luis Leiva, alcalde de San Juan de Iscos; Julio Gálvez Caballero, jefe de INDECI Junín; y Nilo Maximino Fernández Aquino, decano departamental del Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental Junín.
El IGP continuará con el monitoreo y desarrollo de investigaciones sobre la actividad sísmica del país para generar conocimiento que contribuya a una sociedad más preparada y resiliente. “Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.
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