Columna de Opinión |Vigilancia de gases volcánicos
Nota InformativaPor: Ivonne lazarte, vulcanóloga del IGP

Fotos: IGP
26 de mayo de 2026 - 11:11 a. m.
Los volcanes activos emiten gases a la atmosfera, algunos de los cuales son muy tóxicos. Durante erupciones importantes los gases pueden impactar e influir en el clima. La detección temprana de estos gases, principalmente del dióxido de azufre (SO₂) y el dióxido de carbono (CO₂) permiten identificar el ascenso del magma, variaciones en la presión interna y procesos de desgasificación del sistema volcánico. Un incremento en la concentración de estos gases puede dar lugar a la emisión de alertas tempranas anunciando cambios en la actividad dinámica de un volcán o una posible erupción volcánica.
El monitoreo de gases volcánicos constituye una de las herramientas importantes en la vigilancia de volcanes activos, permitiendo comprender su dinámica interna y evaluar posibles cambios en su comportamiento eruptivo. El seguimiento de gases volcánicos como el SO2, CO2, y otros se realiza mediante equipos especializados instalados en campo, sensores remotos, cámaras multiespectrales y plataformas satelitales como MOUNTS. Esta información se integra con datos de monitoreo sísmico, deformación del terreno (GNNS, inclinómetros) y anomalías térmicas (datos de sensores remotos) para fortalecer la vigilancia volcánica y contribuir a la gestión del riesgo de desastres.
En la actualidad en nuestro país, los volcanes Ubinas y Sabancaya, presentan emisiones de gases volcánicos, por lo que su vigilancia permanente que realiza el Instituto Geofísico del Perú (IGP) permite reforzar el monitoreo para la emisión oportuna de los pronósticos volcánicos con fines de prevención de desastres. El volcán Sabancaya, durante los últimos años, presenta una desgasificación persistente y sostenida, acompañado de explosiones y la generación de columnas de gases y ceniza de algunos kilómetros de altura. En los primeros meses del presente año las mediciones satelitales y los equipos DOAS detectaron emisiones leves a moderadas del gas SO₂, con valores entre 200 y 1200 ton/día, asociadas a la leve actividad explosiva que viene presentando dicho volcán. Por otro lado, el volcán Ubinas mantiene emisiones variables, con valores bajos de 100 a 250 ton/día durante el último año, acompañados de pequeñas emisiones de vapor de agua y gases magmáticos.
La información obtenida de la vigilancia de gases volcánicos permite reforzar el monitoreo y emitir alertas oportunas e información científica a las autoridades y población, contribuyendo así en reducir el impacto de posibles erupciones. La vigilancia multiparamétrica reforzada con el monitoreo de gases representa un componente fundamental para la seguridad de las poblaciones del sur peruano y para el mejor entendimiento de la actividad volcánica en el país.
Columna de opinión publicada en el diario Correo Arequipa
Columna de opinión publicada en el diario Correo Arequipa
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