Intervención del Juez Superior Cesante Pedro Álvarez Dueñas magistrado homenajeado – Día del Juez y la Jueza 2026

Discurso
Intervención del Juez Superior Cesante Pedro Álvarez Dueñas magistrado homenajeado
Intervención del Juez Superior Cesante Pedro Álvarez Dueñas magistrado homenajeado
Intervención del Juez Superior Cesante Pedro Álvarez Dueñas magistrado homenajeado

Dr. Pedro Álvarez Dueñas

5 de agosto de 2026 - 9:06 a. m.

Señora doctora Elcira Farfán Quispe, Presidenta de la Corte Superior de Justicia de Cusco.
Señoras y señores Magistradas y Magistrados: Jueces Superiores, Jueces Especializados, Jueces Mixtos, Jueces de Paz Letrados y Jueces de Paz.
Señoras y señores autoridades civiles, políticas, militares y eclesiásticas.
Señores auxiliares jurisdiccionales y personal administrativo.
Querida esposa, hijos, familiares y amigos.
Distinguida concurrencia:
“Cuatro características corresponden al Juez y la Jueza:
Escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.”
Platón.
Sean mis primeras palabras de sincera y cordial gratitud a las señoras y señores Jueces integrantes de la Sala Plena de la Corte Superior de Justicia de Cusco; por haber tenido la deferencia de designarme Magistrado Homenajeado en esta significativa fecha; para quienes hemos consagrado nuestra vida al servicio de la justicia.
Agradezco igualmente a la doctora Elcira Farfán Quispe, Presidenta de nuestra Corte Superior, por las generosas expresiones que ha tenido hacia mi persona; así como al doctor Mario Hugo Silva Astete, cuyas inmerecidas palabras constituyen un reconocimiento que recibo con profunda emoción, humildad y gratitud.
Dr. Frank Echevarría Montesinos Decano del Colegio de Abogados de Cusco.
Saludo con especial afecto a todos los jueces y juezas de la Corte Superior de Justicia de Cusco y del Perú, quienes cada día renuevan su compromiso con la independencia judicial, la defensa del Estado Constitucional de Derecho y la protección efectiva de los derechos fundamentales de nuestros ciudadanos.
Mi reconocimiento se extiende también a los 328 jueces y juezas de paz de las trece provincias de la región Cusco y del país; quienes son invisibilizados, en su labor de administrar justicia en los lugares más alejados de nuestra geografía nacional; haciendo posible que miles de ciudadanos accedan a la tutela jurisdiccional efectiva inspirados en el derecho consuetudinario, los usos y costumbres de sus comunidades y el profundo sentido de equidad que caracteriza su labor.
El autor español Carlos Divar, al reflexionar sobre la importancia del juez en la sociedad, sostiene que la misión del magistrado consiste no solo en aplicar correctamente la ley, sino en hacer posible que la justicia alcance plenamente a las personas.
Para ello se requiere un juez profundamente humano, comprometido con la realidad social que lo rodea, consciente de que el ejercicio de la magistratura constituye mucho más que una profesión o un medio de vida; representa una verdadera vocación de servicio.
El juez está llamado a defender la ley, pero también a proteger especialmente a quienes más necesitan del amparo jurídico: las personas vulnerables, los sectores marginados, quienes padecen violencia, exclusión o abandono e incluso quienes, habiendo cometido errores, merecen la oportunidad de reinsertarse en una sociedad fundada en la paz, la convivencia y el respeto por la dignidad humana.
LA FUNCIÓN DEL JUEZ Y LA JUEZA
La auténtica función judicial no se aprende únicamente en los textos jurídicos ni en las grandes obras doctrinarias. Se fortalece con la experiencia cotidiana, el contacto permanente con la realidad y la comprensión de las necesidades de las personas.
El Derecho acompaña al ser humano durante toda su existencia. Desde el nacimiento hasta la muerte; la vida transcurre dentro de múltiples relaciones jurídicas vinculadas con la familia, el matrimonio, el trabajo, los contratos, la propiedad, la responsabilidad civil y penal, así como con el ejercicio de los derechos y libertades fundamentales.
Por ello, el juez debe permanecer siempre inserto en la realidad de su tiempo, comprendiendo los cambios sociales y resolviendo los conflictos con prudencia, independencia, sensibilidad humana y firme respeto por la Constitución y la ley.
El antiguo Código de Manú, una de las compilaciones jurídicas más antiguas de la humanidad, enseña que la justicia es el único amigo que acompaña al hombre después de la muerte, pues todo lo demás desaparece con el paso del tiempo.
Esta reflexión mantiene plena vigencia y nos recuerda que la autoridad moral del juez trasciende incluso su propia existencia.
Por ello suele afirmarse que una sociedad necesita, antes que únicamente buenas leyes, buenos jueces, dotados de sólida formación jurídica, integridad moral, honestidad y profundo sentido de justicia, capaces de convertir los principios generales del Derecho en decisiones concretas que fortalezcan la confianza de la ciudadanía.
Con vuestra generosa anuencia deseo compartir algunas propuestas que fueron alcanzadas a la Secretaría Técnica de Cooperación Internacional de la Corte Suprema de Justicia de la República luego de la pasantía realizada en la República de Corea del Sur y que posteriormente fueron enriquecidas con nuevas reflexiones.
I. INSEGURIDAD CIUDADANA
En los últimos años nuestro país ha experimentado un preocupante incremento de delitos como la extorsión, el sicariato, el robo agravado, los homicidios vinculados al crimen organizado y el tráfico ilícito de drogas y armas, generando una legítima preocupación en toda la población.
Como respuesta, el Estado ha impulsado diversas reformas legislativas, ha fortalecido las capacidades de la Policía Nacional, del Ministerio Público y del Poder Judicial, además de declarar estados de emergencia en distintas regiones; sin embargo, los desafíos continúan siendo muy importantes.
Entre los factores que favorecen esta situación destacan la presencia de organizaciones criminales nacionales y transnacionales, el uso ilegal de armas de fuego, las limitaciones de la investigación criminal, las debilidades del sistema penitenciario y la informalidad económica que facilita el desarrollo de actividades ilícitas.
Durante nuestra visita a la República de Corea del Sur, observamos la utilización generalizada de cámaras instaladas en los vehículos de transporte público y privado, conocidas como dashcam o "cajas negras", las cuales registran permanentemente los hechos ocurridos durante la circulación y constituyen un importante medio probatorio en la investigación de accidentes y hechos delictivos.
Su implementación progresiva en taxis, buses, motocicletas, mototaxis y posteriormente en vehículos particulares permitiría fortalecer la investigación de robos, secuestros, agresiones, accidentes de tránsito y otros delitos. Para convertirse en una herramienta tecnológica de gran utilidad para combatir el crimen organizado.
II. CREACIÓN E IMPLEMENTACIÓN DEL PROGRAMA NACIONAL DE FORMACIÓN DE ALTOS SERVIDORES PÚBLICOS DEL PERÚ
Segunda propuesta consiste en la creación e implementación del Programa Nacional de Formación de Altos Servidores Públicos del Perú, inspirado en modelos exitosos desarrollados en Francia, Singapur y la República de Corea.
El objetivo es seleccionar a los mejores profesionales del país para conformar una élite técnica y ética al servicio del Estado, garantizando la continuidad de las políticas públicas y fortaleciendo las instituciones, independientemente de los cambios de gobierno nacional, regional o municipal, así como de los organismos constitucionalmente autónomos, el Poder Judicial y el Ministerio Público.
El ingreso al programa debería realizarse mediante un proceso de selección altamente competitivo, sustentado en el mérito. Entre los requisitos básicos podrían considerarse: ser peruano de nacimiento, poseer título profesional universitario, acreditar experiencia laboral, carecer de antecedentes penales o sanciones por corrupción y superar evaluaciones objetivas de conocimientos, razonamiento lógico, liderazgo, integridad y entrevistas realizadas por un jurado independiente.
La formación tendría una duración aproximada de dos años e incluiría materias como Derecho Constitucional y Administrativo, Gestión Pública, Economía y Finanzas Públicas, Planeamiento Estratégico, Transformación Digital, Gobierno Electrónico, Ética Pública, Gestión de Riesgos, Lucha contra la Corrupción, Liderazgo y Negociación, complementadas con prácticas en ministerios, gobiernos regionales, organismos constitucionales y demás entidades públicas.
El rendimiento de los participantes debería ser objeto de evaluación permanente, permitiendo que únicamente quienes alcancen los estándares establecidos culminen satisfactoriamente el programa.
Los egresados ingresarían a la administración pública mediante una verdadera carrera nacional basada en el mérito, con capacitación continua, evaluación de desempeño y posibilidades de especialización dentro y fuera del país, siempre con el compromiso de retornar para poner esos conocimientos al servicio del Perú.
Una iniciativa de esta naturaleza permitiría disminuir la influencia del favoritismo político en los cargos técnicos, fortalecer la meritocracia, mejorar la calidad de la gestión pública y consolidar instituciones más eficientes, transparentes y orientadas al servicio del ciudadano.
Naturalmente, ello requeriría una ley que cree la Carrera Nacional de Alta Administración Pública y establezca la entidad encargada de su selección y formación, función que podría asumir SERVIR o una Escuela Nacional especializada.
Estoy convencido de que un modelo basado en el mérito contribuiría significativamente a elevar la eficiencia del Estado y la calidad de los servicios públicos.

SALVAR LOS RÍOS, LAGOS, LAGUNAS Y EL MAR DE LA CONTAMINACIÓN
La tercera propuesta está orientada a la protección de nuestras fuentes hídricas.
Los ríos, lagos, lagunas y el océano; constituyen patrimonio natural indispensable para la vida, la salud y el desarrollo sostenible del país. Sin embargo, muchas de estas fuentes vienen siendo afectadas por la contaminación y por la insuficiente cultura de protección ambiental.
Resulta preocupante observar el deterioro de importantes cuerpos de agua como el río Rímac, el lago Titicaca, el río Chili, el río Saphy, el río Vilcanota y diversas playas del litoral peruano, y los ríos Amazonas, Marañon, Ucayaly y otros de la generosa selva peruana.
Debemos promover políticas permanentes de educación ambiental, recuperación de ecosistemas y protección de nuestras fuentes de agua. Involucrando al Estado, la empresa privada, las instituciones educativas y la ciudadanía.
Durante la pasantía realizada en Corea del Sur tuve la oportunidad de apreciar el extraordinario estado de conservación del río Han, convertido hoy en símbolo de desarrollo y calidad de vida. De igual manera, la laguna de Annecy, en Francia frontera con Suiza; constituyen ejemplo de cómo es posible armonizar el crecimiento económico y tecnológico con la preservación del medio ambiente.
Nuestro país posee una riqueza natural extraordinaria y tenemos la obligación moral de conservarla para las futuras generaciones.
Espero que estas tres propuestas puedan ser consideradas como ideas base para fortalecer la seguridad ciudadana, profesionalizar la administración pública y proteger el medio ambiente. Contribuyendo así al bienestar de todos los peruanos y al fortalecimiento de una administración de justicia cada vez más eficiente.
AGRADECIMIENTOS
Con profunda gratitud deseo agradecer al Poder Judicial del Perú, especialmente a las Cortes Superiores de Justicia de Arequipa, donde inicié mi carrera como magistrado durante ocho años; de manera muy especial a la Corte Superior de Justicia de Cusco, institución en la que tuve el privilegio de servir durante veintitrés años.
Gratitud eterna a mis padres amados padres, Tomás Álvarez Muñoz y Florencia Dueñas García, por haberme dado la vida y enseñado, con su ejemplo, los valores que siempre orientan mi conducta personal y profesional.
A mis hermanos, hermanas y familiares, gracias por el cariño y apoyo permanente.
A mi querida esposa Julia Cárdenas Flores, a mi hijo Pedro Carlos y a mi hija Ana Patricia que nos acompaña desde Annecy Francia vía Facebook; gracias por estar siempre a mi lado durante todo este camino; por su comprensión, paciencia y amor incondicional; así como a su esposo Benjamin Voutier y Joselyn.
En este Día del Juez y la Jueza rendimos homenaje a todos los magistrados que ejercen su función con honestidad, independencia, valentía, dignidad y auténtica vocación de servicio; superando diariamente las dificultades propias del ejercicio de la magistratura.
Permítanme concluir recordando las palabras de Franklin Hoet-Linares, Presidente de la Asociación Mundial de Juristas:
"No hay sociedad libre ni ciudadano verdaderamente libre; sin jueces y juezas competentes, independientes, imparciales y, sobre todo, profundamente humanos."
¡Feliz Día del Juez y la Jueza!
Muchas gracias…