Innovadores conocieron rutas para llevar tecnologías al mercado durante la Semana de la Innovación 2026

Nota de prensa
Expositores coincidieron en que el punto de partida para una transferencia tecnológica exitosa es identificar con claridad qué solución demanda el mercado.
Expositores coincidieron en que el punto de partida para una transferencia tecnológica exitosa es identificar con claridad qué solución demanda el mercado.
Expositores coincidieron en que el punto de partida para una transferencia tecnológica exitosa es identificar con claridad qué solución demanda el mercado.
Expositores coincidieron en que el punto de partida para una transferencia tecnológica exitosa es identificar con claridad qué solución demanda el mercado.

11 de junio de 2026 - 5:14 p. m.

En el marco de la Semana de la Innovación 2026, PROCIENCIA desarrolló el taller “IMPACTA: Conectando Academia e Industria para la Innovación Nacional”, un espacio que reunió a representantes de empresas, emprendimientos tecnológicos y especialistas en innovación para compartir experiencias concretas sobre cómo transformar conocimiento científico en soluciones con impacto económico y social.

Durante el encuentro, los expositores coincidieron en señalar que la mejor manera de llevar una tecnología al mercado no parte únicamente de contar con una buena idea o un desarrollo científico prometedor, sino de comprender qué problema concreto necesita resolver la industria, la empresa o la sociedad. En esa línea, resaltaron que la innovación cobra verdadero valor cuando responde a una demanda real del mercado y logra convertirse en una solución aplicable, escalable y sostenible.

El taller tuvo como objetivo visibilizar experiencias exitosas de articulación entre la academia, la empresa y el Estado, así como presentar diversas rutas de transferencia tecnológica que ya vienen generando resultados concretos en el país. La actividad incluyó la ponencia magistral “Vinculación para innovaciones de alto impacto”, a cargo de Gonzalo Villarán Córdova, economista, emprendedor y referente del ecosistema de innovación peruano.

Durante su exposición, Villarán destacó que uno de los principales desafíos para la innovación en el Perú es la dificultad de transformar los resultados de investigación en empresas capaces de generar impacto y crecimiento. Explicó que existe una brecha crítica entre la generación de conocimiento y su llegada al mercado, conocida como el “valle de la muerte”, donde muchas tecnologías no logran avanzar debido a la falta de capacidades empresariales, financiamiento adecuado y mecanismos efectivos de transferencia.

El expositor señaló que tradicionalmente se ha puesto énfasis en financiar el “sustantivo” de la innovación, que son las patentes, publicaciones científicas y prototipos, mientras que el “verbo”, es decir, la construcción de empresas, el acceso al mercado, la atracción de capital y el escalamiento de soluciones tecnológicas, ha recibido menor atención. En ese contexto, advirtió sobre la necesidad de dejar de asumir que el investigador debe convertirse necesariamente en empresario y, en cambio, promover equipos multidisciplinarios que integren capacidades científicas, comerciales y de gestión.

Asimismo, resaltó la importancia de fortalecer las Oficinas de Transferencia Tecnológica, impulsar mecanismos de vinculación con el sector productivo y diseñar instrumentos orientados a la demanda del mercado. Estas acciones permitirían acelerar la validación, adopción y escalamiento de tecnologías, incrementando las probabilidades de que los resultados de investigación generen valor económico y social.



La ponencia abrió un espacio de reflexión sobre el rol que cumplen las universidades, las empresas y el Estado en la consolidación de un ecosistema de innovación más articulado, capaz de convertir el conocimiento científico en emprendimientos dinámicos, nuevas industrias y soluciones de alto impacto para el desarrollo sostenible del país.

Experiencias

Posteriormente, se desarrolló el panel “Rutas para la Transferencia Tecnológica: experiencias que generan impacto”, en el que se presentaron cuatro casos que reflejan diferentes caminos para convertir conocimiento en soluciones con potencial comercial y productivo.

Entre las experiencias compartidas estuvo el caso de Bio Natural Solutions, empresa que desarrolló una solución ecológica y natural que alarga la vida útil de las frutas en postcosecha sin emplear químicos, dirigido al sector agroindustrial. Este proyecto fue desarrollado en colaboración con la academia gracias al financiamiento de Prociencia.

También se presentó la experiencia de ZAMENIS Biotech Innovation, que ha desarrollado un innovador brasier médico llamado Mabis (Microwave Analyzer for Breast Imaging Scanning, por sus siglas en inglés) que utiliza tecnología de imágenes por microondas para detectar tempranamente anomalías mamarias y prevenir el cáncer de mama. Este proyecto también obtuvo recursos de Prociencia y fue desarrollado a través de la Universidad Católica San Pablo.

Asimismo, se expuso el caso de Yura S.A., Bruno Bertolotti Rivera, Gerente de Investigación y Desarrollo (I+D) de YURA S.A., destacó la importancia de identificar y resolver los desafíos empresariales mediante el trabajo colaborativo con la academia, aplicando investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) para generar soluciones basadas en tecnología y conocimiento.

En ese contexto, YURA S.A. logró fortalecer su vinculación con la universidad y formular dos proyectos de I+D que fueron presentados ante el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC) para acceder a los beneficios tributarios establecidos en la Ley N.° 30309.

Gracias a estos beneficios, la empresa pudo incrementar su inversión en actividades de investigación y desarrollo, reduciendo los riesgos asociados a la innovación y fortaleciendo su capacidad para generar nuevos conocimientos, mejorar procesos y desarrollar soluciones con mayor valor agregado. Asimismo, accedió a una deducción tributaria adicional de entre 60 %, 90 % y hasta 140 % sobre los gastos realizados en proyectos de I+D, además del 100 % de deducción regular permitido por la normativa.

Bertolotti resaltó que estos incentivos no solo promueven una mayor inversión privada en investigación y desarrollo, sino que también fortalecen la colaboración entre empresas y universidades, contribuyendo a incrementar la competitividad, productividad y sostenibilidad de las organizaciones peruanas.

Finalmente, THT Export S.A.C. Faisal Sumar, gerente general de THT Export S.A.C., destacó el gran interés de su organización por establecer alianzas estratégicas con las universidades peruanas. En ese sentido, señaló que la empresa se encuentra en una búsqueda constante de oportunidades de colaboración que le permitan incorporar conocimiento especializado e innovación para fortalecer su competitividad.

No obstante, también compartió algunos de los principales desafíos que ha identificado en los procesos de vinculación entre la academia y el sector empresarial. Entre ellos, resaltó el tiempo de respuesta y la capacidad de escalamiento de las investigaciones desarrolladas en las universidades.

Según explicó, las empresas suelen operar con plazos y dinámicas que requieren respuestas ágiles, mientras que muchas veces las universidades enfrentan dificultades para adaptarse a estos ritmos. Asimismo, indicó que otro reto importante es trasladar los resultados obtenidos en laboratorio hacia etapas de validación y escalamiento en plantas piloto o entornos productivos reales, donde la participación conjunta de la empresa resulta fundamental.

Pese a estas barreras, Sumar enfatizó que cuando la universidad logra responder a las necesidades del sector productivo y acompañar el proceso de escalamiento tecnológico, los resultados generan beneficios significativos para ambas partes. “La empresa accede a soluciones innovadoras para sus desafíos productivos, mientras que la universidad fortalece la aplicación práctica de sus investigaciones y amplía su impacto en la sociedad”, remarcó.

A lo largo del panel, los participantes coincidieron en que la vinculación entre academia e industria no debe entenderse como un proceso lejano, complejo o reservado exclusivamente para grandes empresas. Por el contrario, destacaron que constituye una oportunidad concreta para que investigadores, emprendedores y organizaciones productivas puedan validar soluciones, acceder a conocimiento especializado, reducir riesgos tecnológicos y generar nuevas oportunidades de crecimiento e innovación.

Uno de los mensajes centrales del taller fue que la innovación efectiva comienza por comprender las necesidades del mercado y de la sociedad. En ese sentido, los expositores enfatizaron que, antes de desarrollar o escalar una tecnología, es fundamental identificar con claridad qué problema se busca resolver, quiénes serán los usuarios o beneficiarios, cuál es la propuesta de valor y qué condiciones se requieren para facilitar su adopción y sostenibilidad. Esta perspectiva permite orientar mejor los esfuerzos de investigación y aumentar las probabilidades de éxito en los procesos de transferencia tecnológica.

Asimismo, se destacó la necesidad de fortalecer los mecanismos que conectan el conocimiento científico con el sector productivo, promoviendo equipos multidisciplinarios, alianzas estratégicas y capacidades de gestión e innovación que permitan transformar resultados de investigación en soluciones con impacto real.

La actividad también permitió difundir las oportunidades de financiamiento de PROCIENCIA-CONCYTEC para fomentar proyectos colaborativos entre academia, empresa y Estado, así como para fortalecer la transferencia de conocimiento científico-tecnológico y contribuir a la construcción de un ecosistema de innovación más dinámico, articulado y orientado al desarrollo sostenible del país.