HISTORIAS DE CONSERVACIÓN: Comunidad nativa de Ucayali produce cacao y conserva más de 21 mil hectáreas de bosques

Nota de prensa
Con el apoyo del Programa Bosques del Minam, la comunidad Puija fortalece el cultivo de cacao, reduce la deforestación y fortalece la vigilancia comunal.
Foto 01
Foto 02
Foto 03
Foto 04
Foto 05

6 de abril de 2026 - 3:11 p. m.

En el distrito de Sepahua, provincia de Atalaya (Ucayali), la comunidad nativa Puija ha encontrado en el cacao una oportunidad para mejorar su calidad de vida sin dejar de conservar el bosque. Hoy, sus familias impulsan una producción sostenible que contribuye a la conservación de más de 21 mil hectáreas de bosques amazónicos, una extensión equivalente a cerca de 3 mil veces el Estadio Nacional.

Pero no siempre fue así. Durante años, las familias de Puija basaban su economía en cultivos como la yuca y el plátano, principalmente para el autoconsumo. Fue hace aproximadamente nueve años cuando apostaron por el cacao, aunque enfrentando múltiples limitaciones. “Antes no sabíamos cómo mejorar nuestra producción. Trabajábamos, pero no veíamos resultados”, recuerda Noemí Clímaco, productora de la comunidad.

Este escenario comenzó a cambiar con la implementación de un plan de negocio impulsado por el Programa Bosques del Ministerio del Ambiente (Minam) y el financiamiento del Banco Mundial (BM). Gracias a esta intervención, la comunidad ha adquirido asistencia técnica, además de herramientas y equipos como motoguadañas, mochilas de fumigación y herramientas para poda e injerto.

Asimismo, ha implementados viveros para la producción de plantones, áreas de compostaje y espacios adecuados para el manejo de residuos. Actualmente, la comunidad proyecta incrementar su productividad de 225 kg de cacao por hectárea al año a más de 500 kg, en un periodo de siete años. “Ahora mi meta es producir más y asegurar un mejor futuro para mi familia”, señala Anner Bardales, productor cacaotero.

Cacao para conservar y vivir mejor

Como parte del Plan de Negocios, la comunidad combina los cultivos de cacao con especies forestales como la bolaina, lo que mejora la calidad del suelo, protege el ecosistema y reduce la presión sobre los bosques primarios. Además, ha asumido el compromiso de conservar sus bosques comunales y reducir la deforestación en su territorio. Este esfuerzo se complementa con el fortalecimiento del comité de vigilancia y control forestal.

De esta manera, el cacao no solo representa una fuente de ingresos, sino también una estrategia para cuidar el territorio y asegurar el bienestar de las futuras generaciones.

Más datos

· El Programa Bosques del Minam destacó la experiencia de la comunidad nativa Puija en la serie audiovisual “Historias de Conservación - Las voces de los bosques”, que visibiliza testimonios reales de cómo la conservación puede generar desarrollo y oportunidades en la Amazonía peruana.