Destruyen ocho toneladas de medicamentos falsificados

Nota de Prensa

19 de febrero de 2008 - 12:00 a. m.

La Dirección General de Medicamentos, Insumos, y Drogas y Afines (Digemid) del Ministerio de Salud procedió a la destrucción de ocho toneladas de productos farmacéuticos incautados del comercio ilegal de medicamentos durante el 2007 en la ciudad de Lima.

Entre estos productos figuraban medicamentos vencidos, adulterados, falsificados, robados de instituciones públicas, contrabando y procedencia desconocida, los cuales fueron decomisados en conglomeraros comerciales como el Hueco, Capón Center, farmacias y boticas infractoras y laboratorios clandestinos, entre otros establecimientos que incumplieron las normas sanitarias vigentes.

Se trata de productos que ponen en riesgo la salud de quien los consume, pues no solo no cumplen su funcionan terapéutica, sino que muchos de ellos están elaborados a base de sustancias nocivas al ser humano que pueden incluso causarle la muerte.

En este lote figuraban en su mayoría antiinflamatorios, antibióticos, material médico, cosméticos, multivitamínicos, grastrointestinales, entre otros.

La destrucción de las ocho toneladas se realizó en cumplimiento de la “Normas y Procedimientos para la Eliminación de Productos Farmacéuticos Decomisados” y contó con la presencia de representantes del Ministerio Público y Policía Nacional.

El acto fue realizado en la planta de la empresa “Hornos e Incineraciones S.A.” ubicada en el kilómetro 16.6 de la antigua Panamericana Sur, en el distrito de Villa El Salvador.

Riesgos de consumir un producto falsificado:

• Se debe tener en claro que estos productos no cumplen su función terapéutica, pues no hacen efecto esperado y la persona que lo ingiere verá empeorada su salud.

• Pueden provocar intoxicaciones, envenenamiento, reacciones alérgicas como un shock anafiláctico, un paro cardiaco o respiratorio.

• Pueden ocasionar infecciones, pues nadie garantiza la calidad de estas sustancias, por tanto hay riesgo de contaminación.

• La falta de efectividad frente a enfermedades críticas como la diabetes, hipertensión arterial o asma, pueden desencadenar la muerte.