Médicos huelguistas del Hospital Loayza no atienden a pacientes e impiden que el Minsa los traslade

Nota de Prensa

17 de setiembre de 2008 - 12:00 a. m.

En una actitud que descalifica a la vocación médica, los galenos agremiados de la Federación Médica Peruana del Hospital “Arzobispo Loayza” impidieron que el propio ministro de Salud, Hernán Garrido-Lecca, traslade a varios pacientes que ellos no querían atender. Las cámaras de televisión pudieron comprobar las agresiones contra el titular del sector y los propios pacientes que reclamaban la atención.

El hecho ocurrió esta mañana en el interior del citado nosocomio cuando el titular de Salud, informado de la falta de atención en Arzobispo Loayza, decidió enviar un ómnibus para que trasladen a los pacientes. Ante esta decisión los médicos impidieron que el ministro recorra las instalaciones y lo que es peor que pueda evacuar a los enfermos.

Ante esta situación los propios pacientes y usuarios que acudieron para ser atendidos reclamaron a los médicos que si no iban atenderlos dejaran que fueran trasladados hacia otro establecimiento, pero también fueron agredidos por este grupo de revoltosos.

“El reclamo laboral puede ser justo, pero lo que no es justo es tomar de rehenes a los pacientes. El pueblo peruano ha sido testigo y esto merece una denuncia penal”, manifestó el ministro mientras se retiraba del referido hospital.

En el área de emergencia, Garrido-Lecca fue abordado por la hija de la señora, Hermelinda Tueros, quien entre llantos denunció que su mamá estaba desde las seis de la mañana vomitando por problemas de la vesícula y no era atendida. El ministro tuvo que trasladar a la citada en su propio vehículo hasta el Hospital Casimiro Ulloa para que sea atendida. De la misma manera, otros dos pacientes, entre ellos la señora, Isabel Aguirre Medina, fueron trasladados en otra camioneta de este sector.

“Quiero sacar a estas señoras para llevarlas a operar en el Casimiro Ulloa, porque aquí no las quieren atender. He venido a rescatar a estos pacientes, hijos y madres del pueblo, que han sido tomados de rehenes por algunos médicos, todo por un reclamo salarial”, enfatizó el funcionario.

El ministro también fue informado del impedimento de salida de una ambulancia a recoger a una paciente, por lo que ordenó a un patrullero que fuera a traer a la ciudadana junto a un familiar.

El titular de Salud tuvo que retirarse del hospital para poder trasladar a los pacientes y poder asegurarles una atención de salud.

En el Casimiro Ulloa, tras asegurarse que los pacientes fueron atendidos y al ser consultado por la agresión, Garrido-Lecca dijo que ”no lo agreden a él, sino a los hijos y madres del pueblo que necesitan de atención. Fui a rescatar a los pacientes que están de rehenes en ese local”

Descartó que su actitud haya sido provocadora pues no obligó a trabajar a ningún galeno, ni intervino con su paralización, “lo único que hice fue tratar de resolver la no atención de los pacientes, es mi obligación como ministro garantizar su atención”, precisó.