Minsa adquirirá ocho millones de unidades de factor octavo para la hemofilia

Nota de Prensa

17 de abril de 2009 - 12:00 a. m.

El Ministerio de Salud (Minsa) tiene programado comprar este año ocho millones de unidades del factor octavo, fármaco para el tratamiento de la hemofilia, con lo cual se brindará atenciones gratuitas a unos 250 pacientes en el país.

Según señaló el Dr. Norberto Quesada Velásquez, coordinador del Programa Nacional de Hemoterapia y Bancos de Sangre, la hemofilia es una enfermedad hereditaria transmitida por la madre como portadora, dolencia que presenta dos tipos, uno debido a deficiencia del factor octavo, y otro por falta del factor noveno. La deficiencia del factor octavo ocurre en un 75% de los casos, mientras que la del factor noveno es menos frecuente.

Indicó que el Minsa tiene su centro de referencia para la hemofilia en el hospital Dos de Mayo, donde se atiende a pacientes de todo el país, para quienes está previsto otorgar unas 25 mil unidades del factor octavo a cada uno, a fin de prevenir las complicaciones de esa dolencia.

Entre los principales problemas que sufren este tipo de pacientes están las hemorragias y afectación de las articulaciones, especialmente del codo, rodilla y tobillos, pues muchas veces la hemorragia se concentra en esos puntos y por la demora en acudir a recibir atención médica, se forma un tumor que va destruyendo el hueso, pudiendo llegar hasta la amputación.

“Actualmente el paciente hemofílico puede hacer una vida normal, se ha avanzado bastante en el tratamiento, antes era impensable hacerles una cirugía y ahora se realiza en aquellos casos que lo requieren”, manifestó el especialista.

La hemofilia es un trastorno hereditario poco común, en el cual la sangre no coagula normalmente. Las personas que tienen hemofilia pueden sangrar mucho tiempo después de una lesión o un accidente.

Aunque la historia de la hemofilia es tan antigua como la del mundo, la difusión de su conocimiento se debe en gran parte a los descendientes de la Reina Victoria de Inglaterra. Por ello también se conoce a esta dolencia como “Enfermedad Real”.