Minsa reforzará parto vertical en zonas pobres

Nota de Prensa

24 de abril de 2009 - 12:00 a. m.

Muchas de las mujeres de zonas rurales andinas y amazónicas desisten de acudir a los establecimientos de salud por temor a no acceder a un parto vertical. Ante esta realidad, el Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Estrategia Sanitaria Nacional de Salud Sexual y Salud Reproductiva, creará tres nuevas sedes de pasantía de parto vertical con enfoque intercultural en los departamentos de Ayacucho, Apurímac y Huancavelica.

El propósito del Minsa es contar con establecimientos de salud en zonas rurales que sean, a su vez, centros de capacitación en la atención del parto vertical para médicos y obstetras de todas las regiones del país.

Cabe señalar que los equipos de salud implementadores de las nuevas sedes de pasantía, han sido capacitados en la ciudad de Cusco, primera región que estableció la conformación de estos centros, y que constituye un modelo ejemplar para la aplicación del parto vertical.

Este modo de alumbramiento, más cercano a las costumbres de los pueblos alejados, incrementa la cobertura del parto institucional y contribuye a la disminución de la mortalidad materna y perinatal.

El parto vertical, en sus diversas posiciones (de cuclillas, sentada, semisentada, arrodillada, cogidas de la soga, o posición de pies y manos), provee de múltiplos beneficios fisiológicos a la madre y al niño por nacer, como un mejor encajamiento y descenso del feto por acciones de la gravedad, así como la disminución del dolor durante el parto.

Casas de espera en Cusco

Otra de las fortalezas del sector Salud en la ciudad imperial, es el óptimo funcionamiento de más de 140 casas de espera, donde se acogen a las gestantes de zonas alejadas que, por esa misma dificultad geográfica, corren el riesgo de entrar en una emergencia obstétrica si no se les aplica un plan de atención oportuno.

Estas casas, que acogen también a la familia de la futura madre, están ubicadas en lugares cercanos a un establecimiento de salud (a un máximo de 10 minutos de distancia), y en ellas se ofrece protección integral –entendiéndose como seguridad física, psicológica y alimentación completa–, y un traslado oportuno de la gestante ante cualquier emergencia obstétrica.

“Somos consientes, que los factores culturales hacen que las mujeres no quieran dejar su lugar de origen, y por eso acercamos la atención médica a esas zonas, a través de las 401 casas de espera a nivel nacional” asegura la Dra. Lucy Del Carpio, encargada de la mencionada estrategia.

Cabe precisar que las regiones que cuentan con un amplio número de casas de espera son Cusco (104), Huánuco (56), Apurímac (44), Huancavelica (29), Ayacucho (25), y Puno (21).