Declaran Patrimonio Cultural de la Nación a la ritualidad y el uso de los quipus en la comunidad campesina de San Andrés de Tupicocha, Huarochiri

Nota de Prensa

OFICINA DE COMUNICACIÓN E IMAGEN INSTITUCIONAL

20 de diciembre de 2019 - 4:46 p. m.

La ritualidad y uso social de los quipus en la comunidad campesina de San Andrés de Tupicocha, provincia de Huarochirí, departamento de Lima, fueron declarados Patrimonio Cultural de la Nación, según resolución viceministerial Nº 236-2019-VMPCIC-MC publicada en el diario El Peruano.

La utilización de los quipus en San Andrés de Tupicocha es una expresión viva de la dimensión social y de la ritualidad de un sistema de registro de larga historia, así como la manifestación de la identidad cultural de una comunidad cuya organización mantiene rasgos y principios que sustentaron a la civilización nativa desarrollada en el Perú.

El quipu – de la voz quechua quipu = nudo – es un sistema de registro de información consistente en una serie de cordeles de lana o algodón, atados a un cordel mayor, que presenta una serie de nudos cuyo significado está dado por el tipo de nudo, su posicionamiento en el cordel siguiendo un orden decimal, la secuencia y el color de los cordeles. Los ejemplares encontrados desde fines del siglo XIX son, en su gran mayoría, registros de bienes o recursos contables, sin embargo el desarrollo de las investigaciones arqueológicas e históricas ha incidido en la posibilidad de una lectura ideográfica.

El uso de quipus sustentó la organización de la civilización andina precolombina, y se han mantenido a lo largo del periodo colonial y durante parte de la República. Hoy, el quipu es usado por la autoridades de Tupicocha como símbolo de autoridad.

La comunidad de San Andrés de Tupicocha está compuesta por diez secciones menores denominadas parcialidades o ayllus, fundamento de la organización andina. Conscientes del valor patrimonial del quipu los pobladores lo tratan con el mayor cuidado, guardándolos enrollados durante la mayor parte del año. Son portados formalmente por los presidentes de parcialidades en situaciones públicas, como emblema de su cargo, con los extremos atados sobre el hombro derecho y el cuerpo del quipu pasando debajo del brazo izquierdo.