Sala Penal confirma cadena perpetua contra Ene Reyes Amasifuén García por violación sexual reiterada de su propia hija
Nota de prensaLa agraviada fue abusada reiteradamente por su padre desde los 5 años —primero en casa y luego, a los 10, en una vivienda abandonada en Callería.

13 de mayo de 2026 - 10:18 a. m.
La Primera Sala Penal de Apelaciones en Adición Liquidadora —integrada por los magistrados Marco Antonio Espíritu Matos, Jonatan Basagoitia Cárdenas y Jenner García Durán— confirmó la condena de cadena perpetua contra Ene Reyes Amasifuén García como autor del delito contra la libertad sexual en la modalidad de violación sexual de menor de edad, en agravio de una menor de 13 años. Se fijó como reparación civil la suma de S/5000, a cancelar en ejecución de sentencia.
La Judicatura Superior concluyó que la sentencia condenatoria está plenamente acreditada por la naturaleza clandestina del delito, donde la declaración de la víctima-testigo es clave y altamente fiable, respaldada por pruebas periféricas evaluadas individual y conjuntamente acreditando la materialidad del delito y la responsabilidad penal.
Hechos investigados
La tesis fiscal indica que la menor agraviada fue abusada sexualmente en varias oportunidades por su progenitor, Ene Reyes Amasifuén García. La primera vez, teniendo alrededor de 5 años y estando sola en su domicilio mientras su madre trabajaba, él la condujo a su habitación, le quitó la blusa, el short y la ropa interior, y la ultrajó durante aproximadamente 10 minutos, prometiéndole regalarle un celular al cumplir 11 años y pidiéndole que no contara nada a su madre. La segunda vez, cuando la menor tenía 8 años y nuevamente se encontraba sola en casa, el hecho se repitió de forma similar; posteriormente, al cumplir 10 años, el investigado la engañó diciéndole que la llevaría a visitar a su madre (abuela de la menor), pero la condujo a una casa abandonada sin luz ni vecinos, donde volvió a agredir sexualmente.
El 19 de julio de 2023, según el Ministerio Público, una tía de la menor recibió un video grabado en el interior de la vivienda, donde se observa al imputado tocando de forma indebidamente la zona genital y otras partes íntimas de la menor, quien se mostraba resistente, intentando apartarle la mano y cerrar las piernas. El imputado insistió en acercarla a su cuerpo y aproximar su rostro al de ella, actos que evidencian conductas de abuso sexual en un contexto de fuerza y coacción.
Tras visualizar el video, conforme el representante de la Fiscalía, la tía se comunicó de inmediato con la madre, quien procedió a presentar la denuncia correspondiente. Un examen médico‑legal posterior detectó un himen dilatable con desgarro antiguo complejo, compatible con penetraciones previas, sin lesiones traumáticas recientes genitales ni corporales, confirmando la existencia de abusos sexuales consumados y aportando respaldo probatorio a la versión de la víctima.