Vidal: “Cuidar a mis hijos es una vocación que me nace del corazón”

Nota de prensa
La historia de este padre cuidador encarna el significado de protección, guía y apoyo, siendo un ejemplo de dedicación y amor incondicional.
Foto: Midis Contigo
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21 de junio de 2026 - 7:47 a. m.

En Manchay, desde hace 36 años, vive Vidal Hinostroza Ayala, un hombre de 74 años cuya historia encarna el verdadero significado de la paternidad. Nacido en Apurímac, llegó a Lima con sueños sencillos, pero con una fortaleza que, con el tiempo, sería puesta a prueba una y otra vez.

Padre de cinco hijos, Vidal ha enfrentado una de las realidades más duras que puede atravesar una familia: dos de sus hijos, Javier (38) y Carlos (40), viven con esquizofrenia severa. Esta condición ha marcado profundamente la dinámica de su hogar, convirtiendo cada día en un desafío constante.

Vidal es mucho más que una figura familiar, ya que a lo largo de su vida ha demostrado un compromiso inquebrantable, dedicando su tiempo, esfuerzo y amor al bienestar de sus hijos.

Por su entrega constante, su paciencia y su capacidad de estar presente en cada momento importante, el padre de familia asegura que cuidar a sus hijos con esa condición (esquizofrenia) no es solo una responsabilidad, sino una vocación que le nace del corazón. Vidal encarna el significado de protección, guía y apoyo, siendo un ejemplo de dedicación y amor incondicional.

A pesar de su edad, Vidal no se detiene. Trabaja como jardinero y realiza labores de limpieza para sostener a su familia. Con esfuerzo incansable, cubre lo indispensable: la alimentación, los medicamentos y los pasajes necesarios para que sus hijos puedan asistir a sus controles médicos. Cada sol que gana es fruto de su dedicación, pero también de su amor inquebrantable.

No hay días fáciles. Cuando Javier y Carlos no toman sus medicamentos, su comportamiento puede tornarse agresivo, generando momentos de tensión y preocupación. Sin embargo, Vidal no se rinde. Con paciencia y firmeza, continúa acompañándolos, cuidándolos y buscando alternativas para mejorar su calidad de vida.

“Tengo que luchar por mis hijos hasta que Dios me dé vida y salud. Ellos son la razón de mi existencia”, afirma con una convicción que conmueve. Sus palabras reflejan no solo responsabilidad, sino un compromiso profundo que trasciende el cansancio y las dificultades.

Desde hace cinco años, sus hijos forman parte del programa Contigo del Midis, liderado por la ministra Lily Vásquez. El incentivo que ofrece dicho programa ha significado un alivio en medio de tantas exigencias. “Estoy agradecido por el apoyo que me dan. Es una gran ayuda para mis hijos”, comenta Vidal.

Pero más allá del esfuerzo físico y económico, lo que define a Vidal es su fortaleza interior. Su fe le permite encontrar sentido incluso en los momentos más duros. Para él cada hijo es una misión y cada desafío, una oportunidad para amar sin condiciones.

“A los padres les diría que cuiden a sus hijos. Dios sabe por qué nos mandó ese tipo de hijos; debemos amarlos como son”, reflexiona. En sus palabras no hay resignación, sino una aceptación llena de dignidad y amor.

La solidaridad y el apoyo que recibe de sus vecinos, sus empleadores y del programa le han permitido seguir adelante, brindándole la posibilidad de ofrecer una mejor calidad de vida a sus hijos.

Así como Vidal, cientos de hombres del Programa Contigo en todo el país tienen una historia de vida que contar: como personas que enfrentan la vida con una discapacidad severa, como cuidadores o como parte de la red de apoyo de este gran grupo humano.

“En este Día del Padre, la historia de Vidal nos invita a mirar la paternidad desde otra perspectiva: no solo como un rol, sino como un acto diario de resistencia, entrega y esperanza. Ser padre, en su caso, significa estar presente incluso cuando todo parece cuesta arriba; significa no rendirse, aun cuando el cansancio pesa más que los años”, afirmó el director ejecutivo del Programa Nacional Contigo, Miguel Murillo Paredes.

El Programa Nacional Contigo, mediante su línea de intervención, realiza visitas domiciliarias a los usuarios a través de los gestores sociales, desarrolla acciones de contención emocional para usuarios y cuidadores, y proporciona asistencia técnica a aliados estratégicos con el fin de fortalecer la articulación de acciones conjuntas.

Dato:
De los hombres usuarios del programa, 22 798 son jefes de hogares y padres que sostienen a sus familias día a día con optimismo y mucho amor.